El Comercio
img
¿Podemos asegurar que el arrendatario pague?
img
| 24-04-2017 | 12:03| 0

Aunque el mercado de la compraventa de viviendas se está activando, aún hay muchas viviendas vacías que no se venden. Si tenemos un inmueble vacío y nos está costando encontrar un comprador, nos puede surgir la siguiente duda para sacarle un rendimiento económico: ¿es el arrendamiento una buena opción?

La respuesta, como en cualquier cuestión legal, requiere analizar diversos matices.

El arrendamiento es una buena opción siempre y cuando el inquilino pague la renta y sea cuidadoso con la vivienda. La principal preocupación de un propietario es precisamente no tener que enfrentarse a morosos y desahucios. Sin embargo, no se puede garantizar que esto no llegue a suceder. Aún haciendo una buena búsqueda no es fácil saber qué va a suceder con la persona elegida como arrendataria y además, con la precariedad actual del empleo, no siempre es suficiente comprobar que el inquilino tenga un trabajo en el momento de la firma del contrato.

Ante esta situación, ¿podemos adoptar alguna precaución a la hora de hacer el contrato?

Hay que partir del hecho de que la ley solamente exige al inquilino una fianza equivalente a una mensualidad de renta y que esta cantidad se destina a posibles desperfectos que puedan quedar en la vivienda una vez finalizado el contrato de arrendamiento, es decir, no está prevista para cubrir impagos de renta o gastos judiciales al margen de que, obviamente, para tal finalidad no alcanza dicha cantidad ni de lejos. Es por ello que hay que pensar en incorporar a través del contrato algunas garantías adicionales. Y en este campo hay varias alternativas posibles.

Una de ellas es exigir un aval bancario que cubra el importe de varias mensualidades y de los gastos judiciales en caso de desahucio por falta de pago de la renta, lo que le va a suponer un cierto coste al arrendatario..

Otra opción, si no se desea añadir estos gastos bancarios a la operación, es acordar dejar un dinero en depósito para cubrir posibles impagos. El depositario puede ser el propio arrendador.

Estas dos posibilidades no suelen ser bien recibidas normalmente por los candidatos a alquilar una vivienda bien por los gastos que implican o bien por la necesidad de tener que contar con un dinero de forma previa que va a quedar inmovilizado. Desde  el punto de vista del arrendador también hay que tener en cuenta que a más exigencias, menos inquilinos vamos a encontrar interesados en el alquiler.

Pero hay otra vía que resulta más fácil de conseguir. Consiste en exigir que firme el contrato además del inquilino un fiador solidario que responda de todas las obligaciones que se deriven del contrato en caso de incumplimiento. Obviamente hay que asegurarse de que el fiador sea solvente, pues en otro caso de poco sirve esta garantía adicional.

Por último, se puede contratar un seguro de arrendamientos que cubra posibles impagos y gastos judiciales. En este caso hay que estudiar la póliza con detalle y calcular su coste a la hora de pensar en la renta mensual que se quiera exigir.

 

 

Si tienes más curiosidades jurídicas puedes seguirnos aquí:

Nuestra Web

Nuestro Facebook

Nuestro Twitter

Nuestro canal de Youtube

Ver Post >
Día Mundial de la Bicicleta
img
| 19-04-2017 | 11:52| 0
Hoy es el #DíaMundialDeLaBicicleta.
Pensar en una bicicleta es traer a nuestra memoria sabor a juegos, a deporte, a momentos compartidos, a carreras, a transporte alternativo sano y cero contaminante… pero también es preciso recordar que su uso, y el respeto a quienes la usan, está sujeto a importantes normas jurídicas.
De hecho el incumplimiento de algunas de estas normas deja en nuestras carreteras un importante número de ciclistas muertos o heridos cada año.
Son varias pero hoy vamos a recordar una de las que más accidentes genera si se incumple: la distancia y la forma de adelantamiento.
El artículo 85 del Reglamento General de Circulación lo deja muy claro.
Cuando se adelante fuera de poblado a peatones, animales o a vehículos de dos ruedas o de tracción animal, se debe realizar la maniobra ocupando parte o la totalidad del carril contiguo de la calzada, siempre y cuando existan las condiciones precisas para realizar el adelantamiento y, en todo caso,dejando una separación lateral no inferior a 1,50 metros. Además queda expresamente prohibido adelantar poniendo en peligro o entorpeciendo a ciclistas que circulen en sentido contrario.
Si el adelantamiento se efectúe dentro de un poblado, el conductor del vehículo que va a adelantar tiene que dejar un margen lateral de seguridad proporcional a la velocidad y a la anchura y características de la calzada.
Si es el conductor de un vehículo de dos ruedas el que pretenda adelantar fuera de poblado a otro cualquiera lo hará de forma que entre aquél y las partes más salientes del vehículo que adelanta quede un espacio no inferior a 1,50 metros.
Es sencillo y fácil de aplicar. Se trata tan solo de ser correcto y paciente al volante. Cualquier actuación distinta no solo implica una infracción y la posible sanción correspondiente sino que pone en peligro vidas y eso, al final, es lo único que importa.
#abogados #bicicletas #seguridadeneltráfico
En la foto: Juan Nicieza.
Si tienes más dudas o curiosidades jurídicas puedes seguirnos en:
Ver Post >
Una decisión siempre difícil…
img
| 17-04-2017 | 11:56| 0

Cuando una persona padece algún tipo de enfermedad o limitación que le impide regir su vida y sus bienes es el momento de pensar en incapacitarla. Las circunstancias que pueden llevar a esta situación son muy variadas, una de las más comunes es que, como consecuencia de la edad, alguno de nuestros mayores padezca alzheimer, demencia senil… En todos estos casos, es muy importante dar los pasos legales para que esa persona esté atendida tanto desde el punto de vista personal como desde el punto de vista de la administración de sus bienes. Uno de esos pasos es la incapacitación y el consiguiente nombramiento de un tutor.

Para incapacitar a una persona se tiene que seguir un procedimiento judicial en el que esa persona actúa realmente como si fuera la parte demandada y puede presentar una defensa acreditando su capacidad en caso de que realmente continúe en situación de poder valerse por sí misma.

No puede instar la incapacitación cualquier persona solo puede hacerlo el propio incapaz o determinados familiares del mismo: su cónyuge o pareja de hecho, sus descendientes, sus ascendientes o sus hermanos. Ahora bien, cualquier persona puede poner en conocimiento del Ministerio Fiscal la situación de una persona que no pueda valerse por sí misma para que sea este organismo quien inicie los trámites y adopte las medidas adecuadas para protegerla.

Al procedimiento hay que aportar el conjunto de las pruebas, esencialmente médicas, que determinen la enfermedad y limitaciones del presunto incapaz. Se requiere además un dictamen pericial médico acordado por el juez quien, además, examinará personalmente a la persona que se pretende incapacitar. En la sentencia el juez determinará el grado de incapacidad de la persona y qué actos puede continuar realizando y cuáles no.

En el mismo procedimiento se puede plantear el nombramiento de un tutor que asume el cuidado personal y patrimonial de la persona incapacitada lo que implica el cumplimiento de diversas obligaciones además de estar controlada su gestión anualmente por el propio Juzgado.

No es una decisión fácil, ni los trámites son sencillos pero resulta imprescindible tomar este tipo de medida cuando alguien cercano a nosotros se encuentra en esta situación. En otro caso, podemos dejarla en una situación de desamparo que genere problemas más difíciles de solventar.

Si tienes más dudas o curiosidades jurídicas, puedes seguirnos en

Nuestra Web

Nuestro Facebook

Nuestro Twitter

Nuestro Canal de Youtube

Ver Post >
¿Nos casamos?
img
| 12-04-2017 | 11:56| 0

Aunque bodas se celebran a lo largo de todo el año, la primavera, el verano, el buen tiempo en general, favorece que este sea un tiempo elegido por muchas parejas para darse el “sí quiero” y, en consecuencia, es el momento en el que se acumulan los múltiples preparativos que una celebración de este tipo conlleva. Todos son importantes pero también es esencial pensar en aquellos que muchas veces se nos escapan: los legales.

Afortunadamente hoy por hoy contraer matrimonio es una decisión que se mueve en el plano emocional pero implica necesariamente consecuencias jurídicas. Entre esas consecuencias, sin duda el tema del régimen económico es uno de los asuntos que antes se hace presente, pues los futuros esposos deben decidir de qué forma van a enfocar la parte económica de su matrimonio.

En Asturias, a diferencia de otras autonomías que cuentan con un derecho foral propio, aplicamos el derecho común y por ello el régimen económico a falta de acuerdo en contra será el de gananciales. Simplificando al máximo (y a falta de muchos matices) podríamos decir que lo que ganen ambos cónyuges será común, siendo privativo de cada cual lo que hubieran adquirido antes del matrimonio y lo que adquieran por herencia o donación.

Para evitar la aplicación de este régimen es necesario acudir a una notaría y otorgar capitulaciones matrimoniales para pactar una separación de bienes, que es lo más habitual cuando se opta por dar este paso, aunque caben otras posibilidades  a la vista de las circunstancias de cada caso.

Dicho esto, que es muy sencillo, cabe preguntarse ¿y por qué las cuestiones económicas suelen traer problemas en el matrimonio? Por dos motivos principales: el primero, porque los cónyuges no suelen tener conocimiento suficiente de lo que significa elegir uno u otro régimen y tampoco son conscientes en muchas ocasiones de la importancia de esta cuestión, con lo cual no suelen documentarse y actúan muchas veces sin conocer sus derechos y sus obligaciones.

El segundo motivo es por falta de comunicación. A veces no resulta agradable poner encima de la mesa cuestiones tan mundanas en asuntos del corazón y, cuando alguien da el paso y saca tan temido asunto, puede herir sensibilidades que pueden terminar afectando a la relación.

Por ello el primer consejo que podemos dar en este asunto es romper el hielo y enfrentar el tema cuanto primero mejor del mismo modo que se analizan y se comentan el resto de preparativos del enlace. Informarse y como mínimo saber a qué atenerse si seguimos adelante sin hacer capitulaciones matrimoniales. Y si uno de los dos cree que hay que pactar, atreverse a hacer un planteamiento sincero y objetivo, respetuoso para ambas partes y suficientemente razonado. Puesto que hay que compartir una vida, no es recomendable comenzar con una venda en los ojos.

 

Si tienes más curiosidades jurídicas puedes seguirnos en:

Nuestra Web

Nuestro Facebook

Nuestro Twitter

Nuestro canal de Youtube

Ver Post >
Y por fin llegó la primavera…
img
| 10-04-2017 | 09:09| 0

Uno de los aspectos más positivos que tiene el hecho de compartir nuestra vida con un perro es que es un animal que nos obliga a salir, a pasear, a conectar con otros propietarios… Este punto positivo se disfruta aún más cuando llega el buen tiempo. La primavera y el verano son estaciones que invitan a hacer planes fuera de casa, aprovechando el buen tiempo, y nada mejor que incluir a nuestra mascota como un compañero de viaje más. Ahora bien, en este extremo, como en casi todos, no hay que perder de vista las normas, es importante conocerlas y darles cumplimiento pues, en otro caso, nos podemos encontrar con una situación incómoda o incluso con una sanción imprevista que puede fastidiarnos el día y nuestra economía.

El acceso a las playas. La regulación de las playas se encuentra en leyes nacionales (ley de costas), leyes autonómicas y ordenanzas locales. En lo que respecta al acceso de animales, son precisamente estas últimas las que delimitan y regulan si este está permitido y si es así en qué condiciones. Por tanto, si vivimos en un lugar de la costa o nos desplazamos por vacaciones con nuestra mascota a uno de ellos, hay que repasar la ordenanza municipal del ayuntamiento de que se trate para conocer su normativa al respecto. La mayor parte de los ayuntamientos tienen acceso a través de su página web a sus ordenanzas y además en las propias playas suelen existir carteles indicativos relativos a su uso, por lo que conocer las normas no suele resultar excesivamente complicado.

No hay una regla general en relación con este asunto. Hay ayuntamientos que prohíben completamente el acceso de animales a sus playas y otros que limitan el acceso a una temporada, zona y horarios. Lo más habitual es que en verano, en plena temporada de baños para las personas, el acceso de perros se encuentre restringido o totalmente prohibido, mientras que en los meses de otoño e invierno resulte más factible su uso con animales. Ahora bien, muchos ayuntamientos han habilitado alguna de las playas de su municipio en las que permiten el acceso a los perros durante todo el año.

El acceso a parques, zonas verdes, paseos marítimos… Nuevamente aquí son las ordenanzas municipales las que determinan el uso de estas zonas en relación a los animales. Lo más frecuente, especialmente en las ciudades, es que existan zonas delimitadas en las que los animales pueden correr libremente sin que sea necesario el uso de correas y bozales (a salvo claro está la normativa específica de perros de razas consideradas potencialmente peligrosas). En el resto de zonas públicas se puede circular con el animal debidamente controlado.

Hay ayuntamientos que prohíben el acceso de animales a ciertas partes de la ciudad (ocurre en algunos paseos marítimos, por ejemplo) pero por lo general se limitan a regular el tipo de correa permitida (es frecuente que no se permita el uso de correas extensibles) o si es imprescindible el uso o no de bozal.

En cualquier caso, en estas zonas en las que el uso se comparte, aún más en verano, con niños, patinadores, corredores, ciclistas o simples paseantes, es muy importante tener en cuenta que la conducción del animal no debe molestar a otras personas. Una correa extensible, se encuentre o no prohibida en una determinada localidad, puede ocasionar, por ejemplo, más fácilmente un accidente si no controlamos adecuadamente al animal. Y no hay que olvidar que la responsabilidad de los daños causados por este es del propietario o poseedor. Por otro lado, también ponemos en juego la propia seguridad de nuestro perro.

En el caso de los perros de razas consideradas potencialmente peligrosas, la norma es común para toda España ya que es de carácter nacional, y exige que debemos conducir a estos perros con una cadena no extensible de menos de dos metros y un bozal adecuado a las características de su raza.

Establecimientos privados, hoteles, bares, terrazas… Fuera de las zonas públicas, los establecimientos privados cuentan con derecho de admisión. Esto supone que podemos encontrarnos con que nos permitan o no acceder a los mismos con nuestro perro. Saber a qué lugares podemos acceder resulta de gran interés cuando salimos con nuestro perro de paseo e imprescindible si viajamos con él y vamos a usar un hotel.

Perros guía y perros de asistencia. Una mención específica merecen en relación a estos puntos los perros-guía y los perros de asistencia. Se permite su acceso a lugares públicos que están vedados al resto de animales pero por la función que realizan. Por este motivo no debemos olvidarnos del distintivo oficial que identifica estos animales en esa condición puesto que la misma implica la permisibilidad de acceso a todos los lugares y transportes públicos.

El uso del coche. Es habitual que el propietario de un perro lo deje en el coche un tiempo determinado mientras realiza alguna actividad en algún local al cual el animal no tiene el acceso permitido. Esto, en pleno verano, puede convertirse en una trampa mortal para nuestro animal. Si vamos a hacerlo tiene que ser por muy breve espacio de tiempo, dejando el coche a la sombra, abriendo parcialmente alguna línea de ventilación y sin perder de vista que con el calor que se genera dentro del vehículo el animal puede sufrir un golpe de calor que le ocasione la muerte.

En cualquier caso: identificación, censo, buen estado sanitario y recogida de excrementos. Todas estas son cuestiones básicas pero no está de más repasarlas, especialmente en verano que, como decíamos al principio, salimos más y alargamos los paseos.

Desde el momento en que adquirimos un animal doméstico es esencial dar cumplimiento a una exigencia que viene recogida en todas las normas, tanto autonómicas como municipales, la identificación y la inscripción en el registro o censo creado a tal efecto en la administración de la respectiva comunidad autónoma o Ayuntamiento. La importancia de tener correctamente identificado y censado a nuestro perro no guarda relación únicamente con la evitación de una sanción sino fundamentalmente con la posibilidad de poder localizarlo en caso de pérdida.

El perro debe contar, además, con un buen estado higiénico-sanitario y tener su cartilla de vacunación al día, por su propia salud, por la de la familia y también por si se produjera cualquier problema en sus salidas.

Por último, como no podía ser menos, todas las normas autonómicas y municipales que regulan la protección de animales domésticos son unánimes al exigir que el propietario debe recoger los excrementos del animal que lleve consigo.

 

Si tienes más curiosidades jurídicas puedes encontrarnos también aquí:

Nuestra Web

Nuestro Facebook

Nuestro Twitter

Nuestro Canal de Youtube

 

Ver Post >
Tengo cláusula suelo y quiero reclamar
img
| 07-04-2017 | 10:12| 0

Juan y Sara tienen un préstamo hipotecario sobre su vivienda habitual en que han comprobado que tiene cláusula suelo y que se les ha venido aplicando además durante los últimos años. Ahora que han visto que se puede reclamar la devolución de lo pagado indebidamente nos preguntan cómo hacerlo y qué pasos seguir.

En primer lugar, aunque la mayor parte lo son, hay que comprobar que la cláusula suelo incluida en vuestro contrato de préstamo hipotecario efectivamente se puede considerar abusiva y, por tanto, puede declararse nula. Para analizar este extremo se toman en cuenta varios aspectos, entre otros, la falta de información suficiente, su ubicación entre un conjunto de datos que dificulten verla con claridad, que no se hayan hecho simulaciones de su posible funcionamiento antes de la contratación del préstamo o que no exista una advertencia previa, clara y comprensible del coste comparativo con otros productos.

Si consideramos que nuestra cláusula suelo es nula o, si consultado un profesional así lo considera, las opciones son dos: acudir directamente a la vía judicial o iniciar el procedimiento de reclamación a la entidad bancaria siguiendo los pasos del último Decreto Ley publicado al respecto. Lo más recomendable es utilizar esta segunda vía porque si la entidad bancaria nos da la razón no precisamos acudir a la vía judicial y porque, si no nos la dan, es la mejor manera de recuperar las costas en caso de ganar posteriormente ante un juez.

Nuestro consejo es reclamar en todo caso.

Si tienes más curiosidades jurídicas puedes seguirnos aquí:

Nuestra Web

Nuestro Facebook

Nuestro Twitter

Nuestro Canal de Youtube

Ver Post >
Pensar en la economía común antes de casarse…
img
Cuervo Alfageme Abogados | 06-04-2017 | 13:20| 0

Jesús y Laura van a casarse dentro de unos meses y tienen todo organizado. En cuanto al tema económico han decidido abrir una cuenta para los gastos comunes, pero mantener cuentas separadas para el resto, puesto que los dos trabajan. Nos preguntan si haciéndolo así es suficiente o si tienen que redactar algún documento para que no haya problemas.

Cuando se celebra un matrimonio, salvo en algunos territorios en que se aplica el derecho foral, el régimen económico del matrimonio que resultará de aplicación es el de gananciales. Esto significa que serán gananciales y con ello comunes los ingresos que cualquiera de los dos perciba una vez casados, con independencia de la titularidad de las cuentas en que se ingresen.

Para poder administrar cada cual sus ingresos y lograr una separación de bienes es imprescindible acudir a un Notario y otorgar capitulaciones matrimoniales. Podéis hacerlo antes o después de casaros, pero en vuestro caso, ya que lo tenéis claro, lo recomendable es hacerlo antes. Estas capitulaciones conservarán su validez siempre y cuando os caséis antes de un año.

 

Si tienes más curiosidades jurídicas puedes seguirnos en:

Nuestra web 

Nuestro Facebook

Nuestro Twitter

Nuestro Portal de Youtube

Ver Post >
¿Se pueden reclamar los gastos de gestión del préstamo hipotecario?
img
Cuervo Alfageme Abogados | 06-04-2017 | 13:19| 0

 

Vídeo explicativo en youtube sobre este tema

¿Se pueden recuperar los gastos de gestión del préstamo hipotecario que el banco nos impuso en su día pagar?

La respuesta a esta pregunta es positiva si se dan las circunstancias que se establecen en la Sentencia del Tribunal Supremo de 23 de diciembre de 2015. Nuestro banco ha tenido que imponernos en la escritura de constitución del préstamo hipotecario el pago íntegro de todas las facturas que conlleva la formalización del préstamo hipotecario: notaría, registro, impuestos, asesoría y tasación del inmueble. Puede haber matices en función de los supuestos (subrogación, novación…).

¿Cómo se reclama? Acudiendo al servicio de atención al cliente del propio banco. Tienen que ofrecernos una respuesta en el plazo de dos meses. En caso de no obtener respuesta positiva, siempre tenemos la opción de acudir a la vía judicial.

 

Síguenos:

Nuestra Web

Facebook

Twitter

Ver Post >
Una sola vivienda y varios arrendatarios u ocupantes ¿y si surgen problemas?
img
Cuervo Alfageme Abogados | 03-04-2017 | 08:15| 0

Uno de los problemas que  nos encontramos en los arrendamientos es el caso en que existen varias personas que van a ocupar la vivienda arrendada.

Desde el punto de vista del arrendador lo más interesante es que todos ellos (exceptuando los menores) figuren en el contrato de arrendamiento, pues de este modo todos responderán solidariamente del cumplimiento de las obligaciones. Esto es fácil de hacer cuando la búsqueda de la vivienda se hace de forma conjunta por varias personas desde un primer momento.

Sin embargo, otras veces es una persona la que arrienda y después, por unas u otras circunstancias, empieza una convivencia ya sea por matrimonio, pareja de hecho o simple relación de pareja o amistad. Estas personas que van a vivir con el inquilino no se convierten en arrendatarios y la mayor parte de las veces tampoco se hace entre inquilino y nuevo ocupante un contrato de subarriendo, pues requeriría consentimiento escrito del arrendador y supone complicaciones prácticas. Por ello, la mayor parte de las veces esta convivencia implica para el nuevo ocupante una mera situación de hecho que si bien no implica obligaciones frente al arrendador, paralelamente le deja a expensas de la voluntad del inquilino respecto a su derecho a permanecer en el inmueble.

Si existe un matrimonio o una convivencia análoga a la conyugal superior a dos años (no es necesario este plazo si hay hijos comunes), estas personas podrían tener derecho a permanecer en la vivienda arrendada en algunas circunstancias muy concretas que la ley regula: que el arrendatario desista del contrato o no quiera prorrogarlo o, en caso de que exista matrimonio, que en un procedimiento de divorcio, separación o nulidad se atribuya el uso de la vivienda arrendada al cónyuge que no es inquilino. En estos casos hay que dar ciertos pasos legales para formalizar la nueva situación, pero el que no era inquilino puede permanecer en la vivienda arrendada.

En el resto de casos si el inquilino desiste del contrato cualquier otro ocupante debe abandonar también la vivienda.

Mientras la convivencia se mantiene en la vivienda arrendada, lo habitual es compartir los gastos, pero ambas partes deben tener claras sus expectativas. No hay subarrendamiento sin consentimiento del arrendador, de modo que estos pactos internos no tienen efectos frente a terceros. Además, frente al arrendador el único responsable es el inquilino. A quien se le reclamará la renta y el pago de los suministros será a quien figure en los respectivos contratos.

La buena noticia es que tal y como se plantea actualmente la duración legal de los contratos de arrendamiento (tres años de duración mínima legal con opción a un año más de prórroga), si la convivencia se prolonga, llegará el momento en que se extinga el contrato y se plantee hacer uno nuevo. En ese momento hay que valorar la situación, teniendo siempre presente lo que hemos explicado.

Más contenidos jurídicos en estos enlaces:

Nuestra Web

Nuestro Canal de Youtube

Nuestro Facebook

Nuestro Twitter

Ver Post >
Los animales no son cosas… ¿o sí?
img
Cuervo Alfageme Abogados | 27-03-2017 | 08:29| 0

Hoy en día la respuesta a esta pregunta es un sí rotundo. Para nuestro derecho los animales son cosas, es decir, bienes patrimoniales, más concretamente bienes semovientes. Así lo establece nuestro Código Civil. Y esta clasificación tan simple y obsoleta de todo tipo de animales trae importantes consecuencias jurídicas como, por ejemplo, que tengan un determinado valor económico, que puedan ser embargados, que no se consideren aspectos de su sensibilidad o su cuidado en una liquidación de una sociedad de gananciales, en un divorcio, en una división de una herencia… en definitiva que no tengan jurídicamente derecho a ser tratados mejor que un cuadro, un coche o un saldo de una cuenta bancaria.

Para aquellos que defendemos que los animales son seres dotados de sensibilidad semejante clasificación legal nos parece una aberración en la sociedad en la que vivimos. Cierto que casi siempre la sociedad va por delante de los cambios legales pero un avance en la normativa de protección de animales domésticos y de los animales en general hace mucho tiempo que debería haberse producido en nuestro país. Por algo estamos a la cola de Europa en materia de cifras de abandono y maltrato.

El último avance es que el Congreso ha aprobado por unanimidad una proposición no de ley en la que se solicita al gobierno que modifique el Código Civil para que los animales dejen de considerarse cosas y se cree una categoría especial, la de “seres vivos dotados de sensibilidad”. Paralelamente se solicita además que sean inembargables en cualquier procedimiento judicial, que no sean subastados, sorteados o incluidos en lotes como cualquier otro objeto en las liquidaciones de las sociedades de gananciales o en las divisiones de herencias.

Pero no nos engañemos, aunque el pleno lo haya aprobado esta propuesta por unanimidad, aunque la misma esté apoyada por 243.000 firmas de ciudadanos, no deja de ser una proposición no de ley, sin más valor que presionar al gobierno para que inicie los oportunos cambios.

Queda mucho hasta conseguir una ley de bienestar animal para todo el estado que unifique el caótico sistema actual de leyes autonómicas y ordenanzas municipales. El camino es largo, aunque cada paso es necesario.

 

Más contenidos jurídicos en estos enlaces:

Nuestra Web

Nuestro Canal de Youtube

Nuestro Facebook

Nuestro Twitter

Ver Post >

Etiquetas