El Comercio
img
Autor: Silveira
¿SON TAN IMPORTANTES LAS NOTAS?
img
Miguel Silveira | 01-07-2015 | 6:48| 0

Me temo seriamente que algo no estamos haciendo bien ni estamos totalmente acertados. Es fin de curso y en muchas familias habrá caido como una bomba el fracaso académico de alguno de los hijos. Ese fracaso parece que trastoca los planes y expectativas familiares y ante el mismo, el disgusto cae en la familia, como si de una maldición se tratase.

Fracasar académicamente o suspender, para entendernos y la alteración  que ocasiona son una señal evidente de que nuestra escala de valores se encuentra algo alterada. No, amigos, si el éxito académico no equivale al éxito humano y ni siquiera profesional en la mayor parte de los casos, tampoco el fracaso académico debe significar el fracaso personal.

Pero se hace dificil ajustar la escala de valores, aunque es completamente necesario. Si al tiempo que aprenden matemáticas, inglés o la lengua materna, nuestros hijos no aprenden con la misma intensidad a saber valorarse, a saber retardar las recompensas, a encajar las frustraciones, a manejar su tensión emocional y física,  a crear empatía en sus relaciones y tener habilidad para relacionarse con distintas personas lo que se dice bien. Si no les enseñamos a tener las ideas claras de lo que quieren y a empeñarse en conseguir sus objetivos. Si no les enseñamos a ser autónomos y responsables, así como legales, Si no les enseñamos a cuidar de su salud, a respetar las reglas del juego, y a saber expresarse de forma que se les entienda bien. Si no hacemos todo esto estaremos formando seres incompletos y la educación no estará contribuyendo al verdadero desarrollo humano, donde lo importante no son solo las calificaciones escolares.

¡Menos horas de clases y deberes, de particulares y de dedicación a aprender contenidos y algo más de atención a su crecimiento personal para que cuando abandonen sus estudios después de miles y miles de horas y salgan a la vida se vean fuertes para afrontarla exitosamente con sus altos y bajos.!

Si no corregimos esta tendencia habremos hecho un pan como unas hostias. Que no corra la sangre en estos dias de finales de curso. La serenidad, no exenta de disgustos en las reacciones personales,  puede ahorrar bastantes sinsabores, culpabilidad  y golpes de pecho.

Ver Post >
TANTO REMAR PARA ACABAR A LA ORILLA
img
Miguel Silveira | 16-06-2015 | 5:41| 0

Se sentía deprimida, sin fuerzas y sin ganas, triste según pasaba el tiempo y sin ánimo para la lucha cotidiana. No entendía bien el por qué de su animo bajo, ella que siempre había sido muy activa y luchadora. Ahora no se reconocía al faltarle las fuerzas y el arranque. Se sentía deprimida y al no aceptar su estado deseaba en sus adentros superar esa etapa.

La depresión, amigos, no es una enfermedad, una lesión que tiene el sujeto paciente, una fallo en su cerebro, por mucho que le digan, y lo suelen decir, que les falta algo de una sustancia conocida como serotonina. Qué bien queda y qué fácil es decirlo y creerlo. Y ya está. Le aplicamos unos antidepresivos y esos medicamentos le aumentarán la producción de esa sustancia y  ¡bingo! la depresión desaparece en poco tiempo. No, señores, no amigos, la depresión no es una enfermedad o una lesión en los neurotransmisores. Es un estado fisico-psicológico al que se llega después de un proceso más o menos prolongado de desgaste, de agotamiento de las defensas, de tensión vital, de tensión muscular, de ansiedad y de estrés, producido a su vez por distintos factores, a veces agrupados en el tiempo. Suele ser resultado de un tiempo de desgaste donde el sueño y descanso son escasos, estando por debajo de las necesidades del sujeto. Es una desembocadura, un punto de llegada, una orilla a la que se llega después de remar hasta agotarse, un estado que ya estaba previsto, sin saberlo el sujeto. No se puede pedir a los fármacos lo que no pueden dar y a veces incluso lo complican. No se puede pedir que un manzano de peras. Nadie cae en la depresión sin haber padecido antes un estado de desgaste, de erosión de las fuerzas por estar peleando en varios frentes, siendo los frentes no solo los externos de problemas que nos sobrevienen sino de nuestro perfil o forma de ser, pensar y comportarnos. Si es una consecuencia hay que atacar no solo el estado depresivo sino también y al tiempo el estado de tensión o estrés que padecemos. Si no se atacan las causas al mismo tiempo no puede mejorarse. Por eso hay que ayudar a las personas a conocerse y conocer qué les afecta para tomarlo de otro modo, para que los impactos exteriores e internos no produzcan el desgaste tan serio que producen. Hay que tratar la depresión pero también la ansiedad y el estrés que están detrás. No puede superarse una depresión sin aprender a estar algo más relajado, dormir algo mejor, menos sobrecargado y sin dejar de abusar de nuestras fuerzas.

Ver Post >
FAMILIARES POLÍTICOS Y SUS IMPLICACIONES
img
Miguel Silveira | 08-06-2015 | 11:28| 0

 

Si tienes la mala suerte de no ser aceptada/o por tus familiares políticos desde el primer momento bien porque no les sigues la corriente, porque no les agrada tu estilo, posición o estado o por cualquier otra razón, te habrá caído una pesada losa encima, sobre todo, si tu pareja no es capaz de poner las cosas claras e impedir que te invadan, impongan o utilicen.

Será siempre difícil conseguir un  equilibrio apropiado  para mantener unas relaciones civilizadas, al tiempo que mantener la independencia de ellos, tan necesaria en esos casos.

En esa situación lo peor que te puede ocurrir es que tu pareja justifique a su familia, se ponga de su parte y no entienda que lo más importante es estar a tu lado para construir vuestra familia o proyecto conjunto. Malo que vea con buenos ojos ese intervencionismo o el desprecio o que no se  atreva a situar los límites donde les corresponde a unos y otros.

Si tu pareja no te entiende, vete considerando y esperando que la relación vuestra termine más pronto que tarde, plagada de tensiones. Y si entiende que no debe haber por parte de su familia un intento de demolición de la pareja y no pone remedio, el final será igualmente desastroso.

Dado que la tendencia al boicot por parte de ellos será permanente, debes estar alerta procurando respetar que tu pareja mantenga unas buenas relaciones con los suyos, a lo que tiene derecho,  pero haciendo que  entienda que si eres rechazado no es posible llevar unas relaciones cordiales a partir de ese instante. Ceder tácticamente por tu parte será lo procedente para no deteriorar las relaciones de pareja, pero nunca ceder por sistema, porque la consecuencia es la amargura y el envenenamiento del carácter, además del estrés a que estaréis sujetos ambos.

En esos casos lo mejor es mantener unas relaciones espaciadas, cada cual en su casa, procurando evitar el mayor número de tensiones posibles, lo que será difícil o quizás imposible en muchos casos.

Los familiares políticos no se escogen. Vienen en el paquete. Por eso hay que ser muy hábiles cuando los que te tocan no te gustan o no les gustas tu. Muy hábiles para no acabar con lo que más te interesa, que es, sobre todo, tu pareja.

Ver Post >
ORIENTADOS A LAS PERSONAS
img
Miguel Silveira | 01-06-2015 | 5:01| 0

 

Pues sí, dentro de las muchas clasificaciones que se pueden hacer sobre los seres humanos están los predominantemente “orientados a las personas”. Estos se caracterizan por ser especialmente sensibles hacia los comportamientos que los demás tienen con ellos y a los efectos que sus comportamientos tienen sobre los demás. Les afecta muy mucho lo que los demás puedan pensar, decir o hacer con ellos, la valoración, aprecio o desvalorización y falta de aprecio de quienes les rodean y tratan. Son muy sensibles y sentidos. Dan demasiada importancia a todo ello porque son desproporcionadamente dependientes de ellos. Sus actos giran en exceso en torno a los demás. Por eso también les afecta lo que hacen ellos mismos en cuanto a las repercusiones de sus actos con las demás personas. Son, en un palabra, seres para quienes su propio estado emocional importa mucho. Están más bien dominados por la carga de  su estado emocional para bien o para mal. Sus pasos están más bien calculados en función de su efecto en los demás. Viven, en una palabra demasiado en función de la gente. No es que esto sea negativo. Lo negativo más bien es dar a esa dependencia una excesiva predominancia y perder libertad de movimientos y actuaciones en sus vidas. Los demás pueden condicionarnos y nadie está libre del todo de esa influencia, pero condicionar la vida en función de la gente ni es sano ni práctico, pues uno deja de ser  en parte uno mismo al tener la atención escorada hacia el otro. Estos sufren bastante porque nunca se ven libres tanto del influjo de los demás como de lo que ellos influyen a los otros. En fin, que hay que orientarse también a las tareas, como escribiré en breve, para contrarrestar esta tendencia, que puede llegar a ser patológica en tanto en cuanto se exagere.

Ver Post >
VER LA ADVERSIDAD EN PERSPECTIVA
img
Miguel Silveira | 21-05-2015 | 12:42| 0

Los contratiempos y adversidades  tienen la potencialidad de atrapar nuestra atención con tal fuerza que desplazan de la misma todo lo demás y se adueñan de nuestro estado emocional dejándonos inquietos, tristes, angustiados, en ocasiones abatidos, airados o cargados de odio. Actúan como un foco en la noche tan próximo a nosotros que apenas si vemos algo más a nuestro alrededor o lo vemos con gran dificultad. Al mismo tiempo que reducen nuestro campo de visión obstaculizan nuestra capacidad para tomar decisiones acertadas, sobre todo si ese atrapamiento es intenso y duradero.

Si no estamos sobre aviso resultará difícil  distanciarse del momento, el evento o la situación. Y sin embargo esa debería ser la reacción más apropiada: ganar algo de altura para ver el suceso en perspectiva, para tener la posibilidad de situar el evento dentro de un contexto más amplio que el del tiempo en que nos vemos enfrentados al problema. Si no nos distanciamos, corremos el riesgo de pensar que el suceso es más dramático de lo que es en si mismo. Conviene preguntarnos ¿qué significado e importancia tiene este suceso en nuestra trayectoria vital, en nuestros objetivos planteados en la vida, dentro de nuestro proyecto, relación, empresa o trabajo?

Podemos preguntarnos hasta qué punto es lógico preocuparnos hasta el extremo que lo hacemos. Y pensar que estamos a caballo entre el presente y el futuro, que no será siempre así ni quizás dure más tiempo del temido.  Ofuscarse y no querer oir o plantearnos otros aspectos del problema nos puede erosionar más de lo esperado. Al elegir un contexto más amplio y situar el acontecimiento en él, al ponerlo en relación con  él, se relativiza su importancia, cobra otra dimensión que en un primer momento no captamos. Como quiera que los sentimientos que provocan en nosotros tienen la particularidad de que tiñen no solo nuestro estado de ánimo sino nuestros comportamientos o acciones distanciarse, colocarlo en perspectiva enfría los sentimientos y nos lleva a tener más control de lo que hacemos.  A veces conviene airearlos con otras personas y puede contribuir a ver desde otro ángulo la realidad que nos aflige.

Conviene estar atentos porque una vez cargados de emoción, por inercia seguiremos sufriendo más tiempo del debido hasta que el transcurrir del tiempo nos sitúe en otra perspectiva. Adelantarse es una buena medida que ahorrará sufrimiento. Digo “ahorrará” porque eliminarlo resultará imposible.

Ver Post >
Sobre el autor Miguel Silveira
Psicólogo clínico, experto en ansiedad y estrés C/ Carlos Marx,1 - 6º D Gijón (Asturias) http://www.miguelsilveira.com http://www.estresyansiedadonline.com

Últimos Comentarios

Carmen Maria Otero 24-02-2016 | 19:14 en:
RECIÉN SEPARADA
leandro1995_885 27-01-2016 | 23:34 en:
ESTUDIAR EN EXCESO

Otros Blogs de Autor