El Comercio
img
Autor: Silveira
ENTRE DOS FUERZAS OPUESTAS
img
Miguel Silveira | 04-05-2015 | 12:21| 0

Dos fuerzas de distinto signo tratan de llevarnos en su dirección  y, dependiendo de la fuerza de una y otra, el resultado será muy diferente. Me refiero a la que tiene su base en el  sistema hipotalámico-hipofisario que nos empuja en el sentido de ceder a las tentaciones, que todos conocemos, es decir a encontrar la satisfacción y la recompensa inmediata, a dejarnos llevar de la apetencia o inapetencia en nuestros comportamientos, a sucumbir a los impulsos de conseguir lo que nos pide el cuerpo. Esta fuerza es más bien primitiva, propia del viejo cerebro de reptil que todos llevamos dentro. La segunda, asentada en el lóbulo prefrontal, es la que se encarga de evaluar los pros y contras al satisfacer nuestros deseos y apetencias, es la que se encarga de valorar las consecuencias de nuestros actos y gestionar debidamente los impulsos. Es una fuerza en la que la previsión de los planes y los efectos que se derivan de aplicarlos y la anticipación de resultados cuenta, después de considerar racionalmente lo que debemos o no hacer en función de nuestros objetivos, principios y valores. Dependiendo del dominio de una y otra las consecuencias a corto, medio y largo plazo pueden ser muy positivas o al contrario. Si la que predomina es la primera, es decir, la de no poder esperar y tener que conseguir la satisfacción inmediatamente, tendremos el resultado de compradores compulsivas, comedores, bebedores y fumadores compulsivos, ludópatas y todo tipo de adictos, en cualquier área de la vida. Estos sufren grandes dificultades para esperar las recompensas y se vuelven caprichosos. Son los que predominantemente sucumben a las conocidas tentaciones. Ese predominio suele ser fuente de desgracia y desastre personal. Si la que predomina es la segunda tendremos personas capaces de controlar sus impulsos, de hacer lo que conviene a sus objetivos elegidos, de no hacer aquello que aparte del objetivo y objetivos elegidos y los que son emocionalmente inteligentes, en el sentido de que, aunque experimenten  emociones, saben gestionarlas de manera adecuada. Son personas más maduras, más proactivas y moderadas.  No está contraindicado dejarse llevar de los impulsos y emociones ni tampoco hace falta disponer de un gran control, como si de grandes racionalistas se tratase. Lo ideal es mantener el equilibrio, pero de imponerse, es preferible que se imponga la fuerza de la parte más evolucionada del cerebro, del córtex prefrontal porque se favorece la salud mental, la estabilidad emocional, el equilibrio, el éxito en nuestras relaciones personales y en la gestión de nuestra vida.  Ciertamente es difícil porque casi todo el contexto social, tecnológico y cultural facilita más el ejercicio de la primera fuerza. Por lo menos nos conviene saberlo, sobre todo a los padres.

 

Ver Post >
VIOLENCIA. ¿A DONDE VAMOS?
img
Miguel Silveira | 27-04-2015 | 1:31| 0

Leyendo estos dias los medios da la sensación de que la violencia se extiende gratuitamente y  buen ritmo en todas las esferas. Madres que tiran a sus hijos por una ventana, parejas que se agreden con resultado o no de muerte, hijos que maltratan a sus padres, alumnos que acosan a sus compañeros, alumnos que matan a sus profesores, etc. etc. Quisiera yo aportar mi granito de arena reflexionando sobre este doloroso tema. Me pregunto si es habitual en las familias instruir a sus hijos sobre la no violencia y mi respuesta es NO. No es una práctica común ni constatada esa educación en los valores del respeto, de la amabilidad, la compasión, de la paz y de la tolerancia, cono debía ser. Simplemente no se habla o no se aprovecha para enseñar a los pequeños y medianos en el control de la agresividad y de los impulsos violentos que por otra parte son inherentes al ser humano, como muy bien sabemos, desde que Caín mató a su hermano Abel con una quijada de asno. Más bien se educa en dar facilidades y cuando surge la frustración el individuo no se encuentra entrenado en encajarla de la mejor manera. Me pregunto si los medios, además de airear los episodios violentos con todo lujo de detalles y repetitivamente, aprovechan para propagar, sembrar y recordar (actualizar se dice en estos tiempos) todos estos valores para que sirva de freno a esa tendencia, que parece va en alza y mi respuesta es NO, o es muy escasa, porque esos valores no venden ni prenden en nosotros como el morbo de las agresiones violentas. Me pregunto si las instituciones y los agentes sociales influyentes aprovechan momentos para recordar lo importante          que es no abusar de la gente para no provocar en ellos la respuesta violenta y mi respuesta es NO o tan insuficiente que apenas se percibe. Me pregunto si los que tienen influencia moral sobre los ciudadanos hacen todo lo posible para cultivar  la justicia, la paz, la confianza y las buenas prácticas morales y mi respuesta es NO, a la vista de cómo están las cosas. Me pregunto si cada uno de nosotros hacemos lo posible por responsabilizarnos de respetar a los demás y mi respuesta es NO. No es moneda de uso corriente. Así que entre que falta difusión, propagación y defensa aireada de los valores humanos contrarios a la violencia por parte de familias, instituciones educativas, religiosas, políticas y culturales y entre que lo que es noticia son los actos violentos, no parece que sople viento favorable a frenarlos, sino más bien el terreno se encuentra bien abonado para su aparición y su pujanza. Si además en el ambiente se encuentran escenas violentas que hacen que nos resulte familiar esta respuesta, todo se entiende más. Habríamos de responsabilizarnos todos para ir favoreciendo un clima de respeto, justicia, tolerancia, ética y buenas prácticas. De lo contrario, no hay que ser adivino para saber cómo va a evolucionar esta tendencia.

Ver Post >
DISPONER DE AMORTIGUADORES
img
Miguel Silveira | 18-04-2015 | 11:04| 0

Cuanto mejores son los amortiguadores de los vehículos mejor comodidad para el viajero y más larga vida para el aparato. Es la mejor forma de que los baches de la carretera no creen incomodidades ni daños importantes. No muy distinto en ese aspecto es nuestro organismo y nuestro yo, que permanentemente se encuentra expuesto a impactos provenientes del exterior. Convivir y tratar con las personas supone  estar a la intemperie y  a que los otros se comporten de forma que no solo no nos satisface sino que nos molesta y crea problemas. Necesitamos estar bien preparados para que esos impactos no alimenten la ira y frustración hasta el punto de alterar nuestro humor, elevar nuestra tensión arterial, mermar  nuestras ganas de trabajar y vivir con afán de disfrute. Cuando menos lo piensas surge la decepción y el enfado nos cala y nos impregna porque el otro no ha cumplido conforme a lo esperado y deseado. En cualquier ámbito de nuestra existencia diaria nos encontramos con esos baches que, si no estamos preparados y atentos, dejan nuestros riñones afectados. Dejar que la ira, la frustración y decepción se apoderen de nosotros entraña un riesgo alto de erosión y de reaccionar bien sea contra nosotros o contra el otro, siendo ambas reacciones, si son intensas, perjudiciales para el ego.

¿Y qué es lo que nos pudiera servir de amortiguador? Lo primero esperar que se produzcan, no extrañarse,  porque si no se tiene en cuenta y te surgen conmocionan el corazón además del cerebro. Lo siguiente será tomar una actitud de aceptación y no extrañeza del surgimiento o encontronazo. Lo tercero no dramatizar o dar un significado desproporcionado a lo que ocurre porque entonces la sangre queda contaminada al quedar el pensamiento o la obsesión presente en nuestra conciencia. Tercero, reaccionar, si, pero, una vez que se hace lo que se puede, dejar de darle vueltas al asunto, si con ello lo que logramos es envenenar nuestra emoción y nuestros actos. Y amplias dosis de sentido del humor.En la medida en que podamos lo mejor es adelantarse para esquivar los baches que preveamos de antemano. No esperar de la gente lo que no puede darnos, sobre todo si conocemos su estilo, preparación y su nivel personal, profesional y ético. Y seguir sin perder la gracia a pesar de los pesares. Todo menos permitir que nos amarguen la existencia. Ah, y también recordar que nosotros también fallamos…

Ver Post >
ANTÍDOTO CONTRA LA ANSIEDAD
img
Miguel Silveira | 08-04-2015 | 1:01| 0

Puedes tener la tentación de emplear mucho tiempo y energía en pensar en lo que pudiste hacer pero no hiciste, en lo que hiciste mal en el pasado y en sentirte culpable, pero lo que de verdad importa es el presente, es lo que estás haciendo, aquello en lo que empleas tus mayores esfuerzos. Puede ser que tu mente te lleve a preocuparte de lo que en un futuro próximo o lejano te pueda suceder, pero lo realmente importante es lo que te está sucediendo. Puede ser que emplees demasiado tiempo en lamentar lo que no tienes, pero lo que realmente importa es lo que tienes aquí y ahora. Pudiera suceder que pienses con frecuencia en lo que pudiste ser o podrás ser, pero lo que realmente te importa es lo que eres en el tiempo presente, aunque lo que eres no te satisfaga del todo o casi nada. Puede ser que tu mente te lleve a centrarte en otros escenarios, pero el escenario que importa es en el que estás subido o estás viendo. Puede ser que tu mente te lleve a considerar demasiado los errores cometidos cuando lo que realmente cuenta es tratar de  cometer los menos posibles y acertar lo más que puedas en el tiempo presente. Puede ser que estés viviendo demasiado a caballo entre el pasado que no existe y el futuro, que aún no ha llegado. Si es así puede ser que te sientas algo desubicado, descoyuntado,  dislocado, desajustado o descentrado, lo que no deja de ser una importante fuente de ansiedad, malestar y desasosiego. Centrar sobre manera nuestra atención en lo que somos, tenemos, podemos es una actuación práctica e  inteligente y es fuente de salud mental y de equilibrio. No impide, sino muy al contrario, que podamos aspirar a mejorar nuestro estado y que en algunos momentos repasemos el pasado bueno o malo, pero dejar escapar entre las manos el presente, hagamos lo que hagamos, es un error y un desacierto. Vivir con intensidad el aquí y ahora, haciendo que nos guste lo que hacemos y hacerlo bien es de lo más correcto. Es la mejor manera de aprovechar la vida y la mejor medida contra el dislocamiento. Exprimir el presente es una buena forma de combatir la ansiedad, uno de los mayores corrosivos que podemos sentir. Hic et nunc, aquí y ahora.

Ver Post >
CANSADOS, AGOTADOS
img
Miguel Silveira | 26-03-2015 | 10:44| 0

Ciertamente tal como se está poniendo la vida todo está a favor de que terminemos agotados mentalmente y cansados fisica y psicológicamente. A los problemas clásicos se suma en estos tiempos la presión a tener que trabajar más y echar más horas para ganar lo mismo o menos. No queda tiempo de descanso suficiente para recuperarse del desgaste. Las vacaciones se han ido reduciendo o no pueden cogerse o si se cogen tiene que ser una semana, cuando antaño eran tres o cuatro de promedio. Por si eso fuera poco las nuevas tecnologías, tan estupendas en líneas generales, nos empujan a estar todo el día conectados, pendientes del móvil, del wasap, de los correos o las redes sociales. El caso es que el sueño se recorta y resulta afectado, pues le robamos tiempo voluntariamente además del que ya nos roba  el exceso de trabajo. El resultado es que cada vez más personas se sienten agotadas, infelices aunque tengan lo necesario y materialmente no les vaya mal la vida. Cada vez más personas sienten que pierden chispa e ilusión, se ven desmotivadas, desganadas sin saber a ciencia cierta a qué se debe. Cada vez más personas sienten un malestar general proveniente de tanta presión, de tanto estrés, tensión, de tanto trajín. Y para hacer frente a toda esta epidemia tienen que recurrir a lo que les parece más útil para animarse o descansar mejor, a saber, los psicofármacos. Estamos viviendo en un sistema donde, desde el Estado, pasando por las multinacionales y muchas empresas se sienten insaciables, sometiendo a sus empleados a una erosión constante, sin piedad. Así nuestra salud mental se ve muy resentida. Y si, como decía al principio, a eso le sumamos los múltiples problemas derivados de la convivencia familiar, de la educación de nuestros hijos, de las enfermedades, de los sustos y sorpresas no buenas, todo ese efecto se ve multiplicado. Nos ha cogido un tiempo y una complicación de gran calibre para la que no estábamos preparados ni prevenidos y mucha gente no tiene la capacidad ni habilidad para hacer frente a este tsunami, arreglándoselas como pueden para salir a flote. No hay que extrañarse de que el veinte por ciento de la población presente cuadros de ansiedad y depresión y tenga que recibir por ello ayuda. No queda más remedio que, dentro de estrechos márgenes para muchas personas, velar por no perder el sueño en altos porcentajes, tratar de desconectar en muchos momentos de nuestros artilugios y si se puede no hacer nada de provecho en algunos momentos, arreglárselas para alimentar nuestras relaciones personales, hacer ejercicio, dedicar un tiempo a la relajación y cosas parecidas. Algo hay que hacer antes de exponerse a quedar agotados

Ver Post >
Sobre el autor Miguel Silveira
Psicólogo clínico, experto en ansiedad y estrés C/ Carlos Marx,1 - 6º D Gijón (Asturias) http://www.miguelsilveira.com http://www.estresyansiedadonline.com

Últimos Comentarios

Carmen Maria Otero 24-02-2016 | 19:14 en:
RECIÉN SEPARADA
leandro1995_885 27-01-2016 | 23:34 en:
ESTUDIAR EN EXCESO

Etiquetas

Otros Blogs de Autor