El Comercio
img
Categoría: adicciones
BLACK FRIDAY, RED FRIDAY, MID SEASON…

Sí, amigos. El deseo de ser felices vende, ya lo creo que vende y es rentable. Somos un saco de deseos que piden ser satisfechos y en eso creemos que está la felicidad. Eso lo saben bien los fabricantes y  vendedores de productos.  En estos tiempos de consumo loco ellos nos hacen asociar ser felices con satisfacer nuestros deseos de adquisición de bienes, con “tener” en vez de “ser”. Ese es el caldo de cultivo o el contexto en el que fenómenos como el Black Friday cobran sentido. Seremos más felices, nos dicen o insinúan, si compramos, si adquirimos sus bienes o productos, rebajados. Pero no solo se valen de ese deseo de ser felices, sino que utilizan dos principios más: el “principio de escasez”, por el que nos dicen que solo disponemos de un dia solamente (escasez de tiempo) para lograr lo que presentan como gangas, aunque esas gangas las volverán a presentar en Navidad o cada dos por tres y aunque esas gangas no sean a veces tales, porque algunos productos, no todos, son restos de los que hay que deshacerse. Saben que esa limitación de tiempo nos hará darnos prisa en adquirirlos antes de que se acaben o que lleguemos tarde a comprarlos. La sensación de escasez de tiempo (un dia) impulsa el deso de comprar. Pero hay otro principio del que se valen, el de “el mínimo esfuerzo”. Saben que si nos cuesta menos esfuerzo económico adquirirlos (descuentos) será más fácil que piquemos. Y además saben asociar el acto de comprar con algo positivo, la alegría de la fiesta y eso aumenta la fuerza de para sucumbir a la tentación.

Me recuerda a Jesucristo cuando fue tentado por el demonio con darle todos los reinos del mundo si…, solo que en vez de demonio  es la publicidad y en vez de reinos con lo que nos tientan es con ropa de moda o con tecnología, productos que actualmente nos seducen.

Y por si fuera poco, nos presentan los nombres en inglés, producto americano. Y nosotros, que tendemos a copiar a los americanos que tanto idealizamos, solemos ceder con más facilidad.

La mejor manera de reaccionar  es con la razón preguntándonos si lo que nos ofrecen lo necesitamos realmente y si no es asi, y la mayor parte de las veces  no lo es, esperar a comprarlo cuando lo necesitemos, sabiendo que dentro de poco volverán a ofrecerlos en las mismas condiciones que en esta, ya sea por Navidad o Reyes o por el dia de los enamorados. Eso se llama autocontrol frente a ceder emocionalmente a la pulsión de la compra… de la felicidad. Lo mejor es controlar el impulso emocional, pero si se necesita comprar se aprovecha y ¡no pasa nada! Sucumbir a las tentaciones no es siempre malo.

 

Ver Post >
ATRACCIÓN QUE PUEDE SER FATAL

 

No seré yo quien se muestre detractor de Internet y todo lo digital, faltaría más. Sus enormes ventajas son de todo punto indiscutibles. Pero hay que reconocer que el uso intensivo y el abuso del mismo acarrea consecuencias que pueden hacer pagar un alto precio. Resalta en primer lugar una disminución de la capacidad de concentración, pues a medida que las aplicaciones, redes, correos, y demás se multiplica y nos hace pasar mucho tiempo saltando de pantalla en pantalla nuestra atención se posa levemente cual mariposa inquieta dificultando centrarla serenamente y no tenemos tiempo de grabar algunos contenidos con lo que la memoria a corto plazo sufre una notable erosión.

A la par nuestra capacidad de reflexión sobre lo que vemos o hacemos se reduce y no tenemos tiempo suficiente de profundizar  en los conocimientos.  Pero además estimula la impulsividad con lo que algunas cosas que escribimos o hacemos pueden hacer o hacernos daño por error pues no tenemos presente aquello de “palabra y piedra suelta no tienen vuelta” y el mal puede quedar hecho. Se da además una saturación de contenidos informativos la mayoría superficiales que nos hace superficiales si ya lo éramos poco. Puede crear dependencia y consigue hacer a muchos, adictos,  de forma que si no tienen acceso a Internet o se les descarga o estropea el móvil o la tableta pierden el control de sus reacciones, algunos hasta extremos violentos
. Si uno tiene que mirar los correos, wasapps, faceboook, twuitter, instagram etc. cada poco es como tener que echar un cigarrillo tras otro y hacer adicto al tabaco. Finalmente resta nuestra capacidad de crítica. Todo ello puede ser muy  perjudicial a la larga. Bienvenido pues lo digital y su uso razonable sin dejar lo analógico. Todo, como sabemos depende del uso que hagamos de ello. También Internet.

 

Ver Post >
ENTRE DOS FUERZAS OPUESTAS

Dos fuerzas de distinto signo tratan de llevarnos en su dirección  y, dependiendo de la fuerza de una y otra, el resultado será muy diferente. Me refiero a la que tiene su base en el  sistema hipotalámico-hipofisario que nos empuja en el sentido de ceder a las tentaciones, que todos conocemos, es decir a encontrar la satisfacción y la recompensa inmediata, a dejarnos llevar de la apetencia o inapetencia en nuestros comportamientos, a sucumbir a los impulsos de conseguir lo que nos pide el cuerpo. Esta fuerza es más bien primitiva, propia del viejo cerebro de reptil que todos llevamos dentro. La segunda, asentada en el lóbulo prefrontal, es la que se encarga de evaluar los pros y contras al satisfacer nuestros deseos y apetencias, es la que se encarga de valorar las consecuencias de nuestros actos y gestionar debidamente los impulsos. Es una fuerza en la que la previsión de los planes y los efectos que se derivan de aplicarlos y la anticipación de resultados cuenta, después de considerar racionalmente lo que debemos o no hacer en función de nuestros objetivos, principios y valores. Dependiendo del dominio de una y otra las consecuencias a corto, medio y largo plazo pueden ser muy positivas o al contrario. Si la que predomina es la primera, es decir, la de no poder esperar y tener que conseguir la satisfacción inmediatamente, tendremos el resultado de compradores compulsivas, comedores, bebedores y fumadores compulsivos, ludópatas y todo tipo de adictos, en cualquier área de la vida. Estos sufren grandes dificultades para esperar las recompensas y se vuelven caprichosos. Son los que predominantemente sucumben a las conocidas tentaciones. Ese predominio suele ser fuente de desgracia y desastre personal. Si la que predomina es la segunda tendremos personas capaces de controlar sus impulsos, de hacer lo que conviene a sus objetivos elegidos, de no hacer aquello que aparte del objetivo y objetivos elegidos y los que son emocionalmente inteligentes, en el sentido de que, aunque experimenten  emociones, saben gestionarlas de manera adecuada. Son personas más maduras, más proactivas y moderadas.  No está contraindicado dejarse llevar de los impulsos y emociones ni tampoco hace falta disponer de un gran control, como si de grandes racionalistas se tratase. Lo ideal es mantener el equilibrio, pero de imponerse, es preferible que se imponga la fuerza de la parte más evolucionada del cerebro, del córtex prefrontal porque se favorece la salud mental, la estabilidad emocional, el equilibrio, el éxito en nuestras relaciones personales y en la gestión de nuestra vida.  Ciertamente es difícil porque casi todo el contexto social, tecnológico y cultural facilita más el ejercicio de la primera fuerza. Por lo menos nos conviene saberlo, sobre todo a los padres.

 

Ver Post >
“TRABAJÓLICOS”

 

Frente a tantos y tantos que tienen la desgracia de realizar trabajos que nada les agradan están esos privilegiados a los que su trabajo les encanta. Les encanta hasta el punto de que absorbe su energía, dedicándoles horas incontables y esfuerzos sistemáticos aunque sea a costa de su sueño, su descanso y su salud. Son los trabajólicos, los alcohólicos a quienes emborracha su trabajo y sin el que no pueden pasar, exprimiendo su esfuerzo hasta extremos de escándalo. Les verás siempre hablando de su tema, entendiendo por tema su trabajo, con el móvil a cuestas, siempre encendido y subordinando todo a la eficacia y el deleite que les supone centrarse en esa afición que les absorbe. Inconscientes de que pasados los años les pasará factura y no queriendo ver ni escuchar voces que intentan disuadirles de tanta dedicación, avanzan conectados todo el tiempo a su preocupación laboral, pensando que son infatigables. Se exceden hasta el punto de dedicarles no tan solo las horas semanales que deben dedicar sino extendiendo el área a toda la semana, incluídas las vacaciones que, o prescinden de ellas, o las acortan pero no las disfrutan como tales porque su mente no está en las vacaciones sino en su único tema recurrente. Como se muestran insaciables abarcan más que pueden. ¿Resultado? O bien su mente llega a enfermar o su cuerpo lo paga de diferentes formas. El estrés, que ellos niegan tener, se apodera de ellos y les resta descanso y diversión. Perder el tiempo es mortal para ellos. Lo que no saben muchos es que puede llegar un momento en que la depresión por puro agotamiento les sorprenda y con ella la baja laboral o la imposibilidad de seguir trabajando e incluso pueden llegar a odiar lo que tanto les hizo disfrutar. Una pena, porque suelen ser personas muy valiosas que a base de abusar de su finita resistencia les lleva enfermar o claudicar por fuerza. Se pasan. Se pasan y se niegan a ver que se están exponiendo a cualquier descalabro por actuar como si fuesen imprescindibles, aunque si les preguntan si lo son, te dirán que en absoluto así se sienten. Son adictos y como todo adicto acaban sucumbiendo a su vicio o dependencia. Son como los alcohólicos que sustituyen el alcohol por el trabajo. Por eso les llamo “Trabajólicos”.

Ver Post >
SIN PASTILLAS, HACEMOS MARAVILLAS

 

Cada vez son más las voces que se alzan defendiendo que no se pueden tratar los trastornos psicológicos como si fuesen originados por alteraciones biológicas de nuestro organismo, aplicando con ello el modelo biomédico que defiende ese origen en las enfermedades. Los que más críticos se han mostrado con ello han sido los psicólogos ingleses, gracias a lo cual el gobierno ha ido introduciendo un mayor número de psicólogos en la Seguridad Social de su país. Después han seguido los americanos que protestan por la existencia de su manual DSM-V, de los trastornos mentales, abogando muchos de ellos por su eliminación, pues está basado en el mismo paradigma o modelo. Y así se irán sumando otros muchos afortunadamente. ¿Qué quiere decir esta postura y qué consecuencias puede tener en la práctica clínica? Lo que quiere decir es que los trastornos psicológicos son una consecuencia o producto de varias causas, entre las que se citan las sociales (familiares, etc.) las laborales, las psicológicas y también las biológicas. Por ello consideran que el tratamiento mejor no debe ser el actualmente vigente y extendido a base de fármacos sino un tratamiento multidisciplinar y sobre todo la terapia psicológica y en concreto la de orientación cognitivo-conductual que defiende que modificando los comportamientos y los patrones de pensamiento y actitudes se logran sensibles mejoras en el corto, medio y largo plazo sin necesidad de exponerse a efectos secundarios indeseables. Se lucha por tanto para que los pacientes no reciban en primera instancia únicamente los fármacos sino la terapia sobre todo y en casos de mayor gravedad y necesidad también los fármacos. Hasta algunos psiquiatras, colectivo siempre inclinado por intereses profesionales hacia la terapia farmacológica, alzan sus voces en contra el modelo farmacológico sabedores de su poca eficacia y de sus efectos secundarios. Pero la resistencia a reducir el consumo de psicofármacos es grande porque las multinacionales de farmacia están detrás de todo este negocio. Por eso lo mejor es acudir al psicólogo, preferiblemente de orientación cognitivo-conductual, y realizar una terapia psicológica que les alivie sin crear en ellos dependencia de los fármacos. Lo que ocurre es que meter cientos de profesionales psicólogos especialistas en Psicología Clínica al gobierno le parece un gasto enorme, cuando en realidad en el medio y largo plazo el estado se ahorraría cantidad de millones. Bueno, al menos por mi parte contribuyo a que quede claro donde están las ventajas y donde los inconvenientes en lo que se refiere al tratamiento de los trastornos psicológicos.

Publicado en facebook, Miguel Silveira (Psicólogo) y en www.miguelsilveira.com

 

Ver Post >
DINERO FÁCIL

En general es positivo que haya dificultades para entrenar la voluntad e ir fortaleciendo la conciencia de que la vida no es precisamente fácil, aunque tampoco sea todos los días un valle de lágrimas. Si acostumbramos a nuestros hijos a darles todo tipo de facilidades porque nos da pena que sufran o porque vemos que los padres de sus amigos se las dan o porque la vida está montada de esa forma, les estamos perjudicando para cuando crezcan. Aunque es difícil sustraerse a esa tentación los padres tienen que tener claro que el camino de las excesivas facilidades y concesiones conduce más al fracaso que al éxito. Pensamos erróneamente que es mejor que no sufran privaciones ni escaseces y hasta cierto punto es lógico pero las privaciones y carencias razonables son una ayuda inestimable para el autocontrol que todos necesitamos entrenar y del que es bueno disponer a lo largo de nuestra existencia. Y hablando del dinero, como quiera que el dinero es el que abre más puertas a todo tipo de experiencias y sensaciones, el que permite adquirir casi todo, es un tremendo error proporcionarles más dinero del que  necesitan razonablemente, porque a partir de esa costumbre se establece en ellos la sensación de que las cosas no valen lo que valen. No captan el valor de las cosas mientras no les cueste trabajo el adquirirlas. Si les damos dinero en abundancia  pierden la oportunidad de establecer esa relación entre esfuerzo y recompensa. Nuestros hijos tienen que aprender a valorar lo que cuesta ganar el dinero y si se les da sin más, no lo pueden valorar. De ahí a pedir creyendo que con ello se consigue o a jugárselo al pocker, la primitiva  o las apuestas deportivas hay un pequeño trecho. No se les puede dar dinero fácil a los niños. Y tienen que acostumbrarse a ganárselo a base de esfuerzo. Gratis, casi sólo el aire que respiran. Ya me entienden.

 

 

Ver Post >
Sobre el autor Miguel Silveira
Psicólogo clínico, experto en ansiedad y estrés C/ Carlos Marx,1 - 6º D Gijón (Asturias) http://www.miguelsilveira.com http://www.estresyansiedadonline.com

Últimos Comentarios

Carmen Maria Otero 24-02-2016 | 19:14 en:
RECIÉN SEPARADA
leandro1995_885 27-01-2016 | 23:34 en:
ESTUDIAR EN EXCESO

Etiquetas

Otros Blogs de Autor