El Comercio
img
Categoría: objetivos
ELIGE UN OBJETIVO Y…¡A POR ÉL!

 

Si uno se toma las cosas en serio y quiere dar sentido de la dirección a sus actos  lo que tiene que hacer es fijar un objetivo, una meta, lo más específica y concreta posible, posible, tener claros los pasos intermedios y  definir cual es el plazo improrrogable que se da para conseguirlo. Una vez tomada esa decisión se pasa a valorar qué cantidad de esfuerzo se requiere poner para ello y repartirlo en ese tiempo de forma que se calcule lo con una estimación bastante exacta las horas que habría que dedicar cada dia durante todo ese tiempo, así como el uso de otros medios. Lo que no es de recibo ni serio ciertamente es tener una intención vaga en cuanto al objetivo y a los medios que hay que poner y no aplicar un plan concreto, medible y comprobable para llegar a él.

Si uno quiere hacer una carrera, por ejemplo, no sirve con saber que tiene cuatro años y que tiene que hacer exámenes periódicos. No es suficiente. Tiene uno que decidir que lo terminará en ese tiempo. Qué materias habrá de preparar en el primer cuatrimestre y segundo de cada curso, a que materias le habrá de dedicar más tiempo y más esfuerzo en función de su dificultad  y de la base que el alumno posee de esos conocimientos. Y si son tres horas diarias,  cumplirlas de verdad,  en lugar de dedicarse solo una semana antes a preparar sus pruebas. Tiene que decidir qué nota quiere sacar en sus trabajos. Tiene   que decidir cómo y donde se propone estudiar, si es mejor en su casa o en una biblioteca. Ha de tener un cuadro donde ha de repartir cada día el tiempo dedicado a cada materia, más o menos y repasar TODOS los días el material ya visto de cualquier materia. Tiene que decidir estar en clase activamente en lugar de permanecer allí como si de cuerpo presente se tratase. Si necesitará ayuda complementaria de algunos profesores. Tiene que decidir si sacará la carrera conformándose con pasar simplemente con las mínimas notas o elevar su listón. No es lo mismo sacar esa carrera raspadito que con gran competencia y gran dominio.

Sin olvidarse de  lo importante que es tener presente la meta cada día y trabajar con constancia a pesar de los bajos y los altos del estado de ánimo. Tiene que alimentar su motivación diariamente y ser consecuente en su aplicación a la disciplina que eso implica.

Todo lo demás son chiflos de gaita o humo que se lo lleva el viento. En fin, tener un objetivo, elegir bien los medios, proponerse un plan y cumplirlo haga frío o calor o movimientos sísmicos.   Lo que no vale es “yo querría…” y por supuesto no dejarse la piel en el intento, aunque esta forma no es la que en nuestra cultura hispana se suele cultivar. Que se lo pregunten a tantos estudiantes universitarios, por ejemplo.

La voluntad se entrena como cualquier músculo y las habilidades cuesta conseguirlas. Por eso, no suelen valer las medias tintas.

Ver Post >
Sobre el autor Miguel Silveira
Psicólogo clínico, experto en ansiedad y estrés C/ Carlos Marx,1 - 6º D Gijón (Asturias) http://www.miguelsilveira.com http://www.estresyansiedadonline.com

Últimos Comentarios

Carmen Maria Otero 24-02-2016 | 19:14 en:
RECIÉN SEPARADA
leandro1995_885 27-01-2016 | 23:34 en:
ESTUDIAR EN EXCESO

Etiquetas

Otros Blogs de Autor