>

Blogs

Luis Arias Argüelles-Meres

Desde el Bajo Narcea

¿El asesinato de Voltaire?

Matar la ironía, asesinar el sarcasmo, ahogar la crítica. Cruzada contra la sonrisa en el mismo país en el que la filosofía hizo su escala en el fenómeno de la risa de la mano de Bergson. París se convirtió en el escenario de una macabra pesadilla que viene dando tumbos desde el septiembre neoyorquino. El horror lo paralizó todo, hasta los topicazos que, al final, comparecieron, pero no en cascada, como podría temerse, sino abriéndose paso ante el pasmo, ante tantos y tantos suspiros helados.

Arremetieron, seguro que sin saberlo, contra Voltaire. Odio bilioso que encuentra cauce de expresión en el fanatismo que creen purificador. Discurso viscoso que sólo sabe de sangre y destrucción. Barbarie estridente. Ceguera causada por malestares y resentimientos tan desastrosamente administrados.

El mundo en vilo por un episodio de fanatismo que esta vez tuvo lugar en el país que en su momento vivió la aurora de la historia contemporánea. El mundo en vilo porque, más allá de los crímenes horrendos que se cometieron, tuvo conocimiento de que las víctimas tenían el humor como estandarte.

Si las noticias fueron heladoras, su correlato no hizo más que certificar que, también esta vez, la pesadilla era real, que estaba sucediendo. Un trágico final para una historia que quiso asesinar la ironía, la risa.

Hubo quien recordó, con total pertinencia, ‘El Nombre de la rosa’, de Umberto Eco, donde las muertes eran consecuencia del afán de que no se conociese lo que Aristóteles pensaba sobre la comedia.

El asesinato de Voltaire. El asesinato de la sátira. El asesinato de la que es quizás el arma más poderosa de la que puede servirse la inteligencia humana.

Tres días de terror. Tres días para la historia universal de la infamia. Tres días para que la humanidad exprese su rabia y su orgullo ante lo sucedido. Tres días que removieron los horrores sufridos en Nueva York, en Madrid y en Londres. Tres días estremecedores.

El asesinato de Voltaire, sí, pero también de Zola, del Zola del ‘Yo acuso’, comprometido con la verdad y la justicia, juramentado contra todo tipo de oprobios.

Y, por otro lado, ante lo expresado por algunas voces escandalosamente desnortadas, parece obligado recordar que las injusticias y miserias del mundo no se combaten asesinando la inteligencia y el sentido del humor, sino todo lo contrario.

Bien les vendría a unos cuantos conocer el ‘Tratado sobre la tolerancia’, de Voltaire, que no es precisamente obra para pazguatos. Bien nos vendría a todos tomar conciencia de lo que está pasando y de lo que se está fomentando.

Y, por último, habría que partir de la base de que asesinar la ironía no es menos lesivo ni menos injusto que asesinar la inocencia. Sin la una y sin la otra, todo es barbarie.

Temas

Blog de Luis Arias Argüelles-Meres

Sobre el autor

Luis Arias Argüelles-Meres es escritor y profesor de Lengua y Literatura en el IES "César Rodríguez", de Grao. Como columnista, publica sus artículos en EL COMERCIO sobre,actualidad, cultura, educación, Oviedo y Asturias. Es autor de los blogs: Desde el Bajo Narcea http://blogs.elcomercio.es/desde-el-bajo-narcea/ Desde la plaza del Carbayón http://blogs.elcomercio.es/panorama-vetustense/


enero 2015
MTWTFSS
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031