En efecto, Salas es la puerta del occidente astur. Fue un gran acierto ubicarla de tal modo. Y está muy clara nuestra pertenencia al occidente de Asturias. Lo que, sin embargo, aún queda por precisar es que la mirada de este concejo se proyecta también hacia el centro, y es en esa proyección donde tiene lugar el mayor problema de este municipio., entre otras razones, porque los últimos Gobiernos de Zapatero y Rajoy dejaron paralizadas las infraestructuras que nos permitirían hacer de puente entre el suroccidente y centro de Asturias.
Fíjense: cuando el Gobierno llariego dice tomarse en serio el problema del tremendo bajón demográfico que sufre el mundo rural en Asturias, celebra reuniones con los Alcaldes del suroccidente. Y resulta que en ese enclave no estamos, aunque la pérdida de población de este concejo no es menos alarmante que la de los municipios vecinos.
Fíjense: cuando se habla de planes y proyectos para el centro de Asturias, no contamos, ello a pesar de que, en este momento, Cornellana está a poco más 15 minutos de Oviedo en coche de la capital de las Asturias.
Fíjense: Cuando se habla del grave problema que supone el abandono de nuestro patrimonio arquitectónico, resulta insoslayable la ruina que sufre el Monasterio de Cornellana, en el que, por fin, la Administración Autonómica decidió intervenir con urgencia y esperemos que con eficacia.
Fíjense: Cuando se habla de la urgente necesidad que tiene el campo asturiano de resurgir con todo su potencial, apenas se repara en que este concejo no sólo cuenta una gran riqueza para la ganadería, sino que además todo lo que le pertenece en el bajo Narcea, desde Lanio hasta las vegas de Pravia posee una fertilidad contrastada que colisiona con el actual abandono que sufre.
Fíjense: Cuando se habla de potenciar el turismo en nuestra tierra, así como de la importancia que en ello juega nuestro paisaje y nuestra naturaleza, se obvia el potencial que para la pesca supone el bajo Narcea, un bajo Narcea que no cuenta en muchos de sus pueblos con saneamiento y que está muy lejos de ser atendido por las administraciones todo lo que en realidad precisa.
¿En qué mapa asturiano está el concejo de Salas, que no figura en el suroccidente de Asturias y que no cuenta como el puente del occidente hacia el centro? ¿En qué mapa asturiano está el concejo de Salas que precisa políticas medioambientales serias, así como un empuje de la agricultura en unas vegas que asombraron al mismísimo Jovellanos por su fertilidad? ¿En qué mapa asturiano está el concejo de Salas que reúne las ventajas de la tranquilidad y el sosiego con las que se derivan de su cercanía al centro de Asturias?
¿Qué tiene que ocurrir para que la Asturias oficial tome nota de la existencia del concejo de Salas y lo ponga en el mapa de una Asturias que tiene que emerger sin atentados medioambientales, sin obras de infraestructuras indefinidamente inconclusas, sin abandonos de un patrimonio de un valor que no admite ser cuestionado y sin la dejadez de una agricultura que podría ser una fuente de riqueza no sólo para propio el concejo, sino también para el resto de Asturias?