>

Blogs

Luis Arias Argüelles-Meres

Desde el Bajo Narcea

¿Y si hablamos de Cervantes?

‘‘Leyendo a Ganivet, Unamuno u Ortega, uno advierte que, para ellos, España es una paradoja que les atañe íntimamente y que no logran reducir a una fórmula racional… No pudiendo resolverla por el análisis, meditan sobre don Quijote, en el que la paradoja es todavía más insoluble, porque es símbolo… Uno no se imagina a un Valery a un Proust meditando sobre Francia para descubrirse a sí mismos’’. Cioran.

‘‘Toda vida es, más o menos, una ruina entre cuyos escombros tenemos que descubrir lo que la persona tenía que haber sido’’. Ortega y Gasset.

Esos restos, sí, esos restos, que, según los investigadores encargados del asunto, pertenecen, casi con toda seguridad, a Cervantes. Hablamos de una vida marcada por continuas desdichas. Hablamos de una trayectoria en la que no están ausentes los enigmas. Hablamos del escritor más universal en nuestro idioma. Hablamos del Cervantes que se despide de la vida en el Persiles, de forma conmovedora con sus adioses a los donaires y alegrías. Hablamos del autor que pasó del engaño a los desengaños como el personaje de Gracián. Hablamos de un heterodoxo. Hablamos de un gigante de la ironía, el arma de la inteligencia, en una España que estuvo muy lejos de tratarlo merecidamente. Hablamos de un genio tan español que regaló al mundo a un antihéroe y a un perdedor que se convirtió en objeto de culto para sus principales reinventores desde 1905 a 1930, es decir, para Unamuno, Azorín, Maeztu, Pidal, Ortega, Madariaga, Américo Castro y Manuel Azaña. Hablamos del personaje más universal de nuestras letras al que rindieron culto las mismas generaciones que recomendaron cerrar el sepulcro del Cid.

¿Y si hablamos de Cervantes y nos planteamos la sorprendente casualidad que supone en el año en que se cumple el 400 aniversario de la publicación de la segunda parte del Quijote se da la circunstancia de que se localizan unos restos que, con toda probabilidad, pueden ser los suyos?

¿Y si hablamos de Cervantes, no es irónico que hasta la localización de sus restos venga acompañada de polémica? Y es que –perdón por la obviedad- se da la circunstancia de que se trata del autor más vivo de nuestros clásicos en la medida en que su obra maestra no puede no ser leída y presenta tamaña riqueza y tamaño atractivo que nunca se reducirá sólo a estudiosos, por incontables que éstos sean.

Cierto es que no es posible resucitar a los vivos ni siquiera dentro del relato del milagro. Pero, bien pensado, este hallazgo no deja de tener su punto de ironía. Más allá del afán de un país por santificar a los muertos que martirizó de vivos, esos restos no deberían ser un punto de llegada, sino de partida, de una vuelta atrás que serviría para desandar la trayectoria vital de un Cervantes marcado por tantos sufrimientos y decepciones.

No se llegará a Cervantes a través de sus restos, sino de su obra, tan llena de significado, tan marcada por los enigmas, tan surcada de chascos, tan plagada de cautiverios y ataques fuera y dentro de nuestras fronteras.

Se llegará a Cervantes recorriendo su obra, reviviéndola. Así viene sucediendo desde que se reconoció su genio, desde que se admiró su asombroso ingenio. Tan clásico en el teatro y tan revolucionario en la novela. Tan ortodoxo en la poesía y tan heterodoxo en la narrativa.

Restos polvorientos. Puro simbolismo. Restos polvorientos de aquel último gran desquite que supuso la segunda parte del Quijote contra el impostor Avellaneda.

Restos polvorientos que estremecerían a Unamuno que se sintió con autoridad para orillar al creador del personaje al que el gigante del 98 le hubiera gustado engendrar. Restos polvorientos que acaso le hubiesen servido a Ortega para teorizar sobre el género biográfico que tanto potenció e incluso cultivó.

Restos polvorientos en esta Barataria nuestra, que vive unos momentos tan mediocres y grises. Restos polvorientos llamados a ser un desquite desde un divino más allá donde habita la inteligencia lúcida y ácida.

Cervantina.

Temas

Blog de Luis Arias Argüelles-Meres

Sobre el autor

Luis Arias Argüelles-Meres es escritor y profesor de Lengua y Literatura en el IES "César Rodríguez", de Grao. Como columnista, publica sus artículos en EL COMERCIO sobre,actualidad, cultura, educación, Oviedo y Asturias. Es autor de los blogs: Desde el Bajo Narcea http://blogs.elcomercio.es/desde-el-bajo-narcea/ Desde la plaza del Carbayón http://blogs.elcomercio.es/panorama-vetustense/


marzo 2015
MTWTFSS
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031