>

Blogs

Luis Arias Argüelles-Meres

Desde el Bajo Narcea

Caso Renedo: Desde la Sala: Renedo acusa, Otero se atrinchera y Riopedre se crece

La noche del domingo al lunes fue fría en Vetusta, anticipando acaso lo heladora que resultaría la sesión judicial de hoy. En los previos, algunos tomaban notas invocando quizás un anecdotario que no tuvo lugar. Estaba en el guion que podría dar mucho de sí periodísticamente hablando la declaración de Marta Renedo. En efecto, así fue. En su relato, el protagonismo le correspondió a una Administración avezada a los chanchullos e improvisaciones. Renedo acusó: los altos cargos de las Consejerías la requerían para dar forma legal a actuaciones, en el mejor de los casos, chapuceras. ¿Cómo no haber reparado, asimismo, en sus destrezas para abrir cuentas bancarias a nombre de personas que nada sabían de ello, según plantearon desde la fiscalía y otras acusaciones?

Podría decirse, como guinda, que don Maximino Fernández, gerente de ASAC Comunicaciones, secundó a la señora Renedo cuando reconoció haber facturado obras que no se realizaron.

Por su lado, la señora Otero, haciendo alarde de un proverbial manejo del idioma, dijo algo así: “Nuestra función era que las cosas funcionasen”. Al igual que Renedo, Otero y Riopedre, sólo respondió a las preguntas de su defensa. El chaparrón de datos que se iban desplegando en las preguntas de la fiscalía y otras acusaciones acerca de los privilegios de los que disfrutaron ella y su familia no la derrumbó. En las respuestas a su defensa, quiso dar a entender sus afanes y desvelos en pro de las atenciones demandadas por los centros docentes. ¡Maravilloso! Y, por otro lado, también apuntó hacia arriba insistiendo en que ella no era la principal autoridad política a la hora de tomar decisiones. Confieso que, cuando se hablaba de viajes, de obras en propiedades suyas y de sus familiares, así como de otros episodios, me resultó difícil de entender que no mostrase su ira negándolo, o su sonrojo ante las supuestas evidencias.

 

A las seis y cuarto de la tarde, se reanudó la sesión. En el banquillo de los acusados, compareció  la persona que se mostró más frágil y vulnerable fue María Paz Rodríguez Pendás.

Y llegamos al señor Riopedre. Antes de que la sesión comenzase, me preguntaba si, en algún momento se acordaría, como Sócrates, del gallo que había que devolver a Esculapio. Me preguntaba cómo digeriría los conocimientos que atesora en materia filosófica. Pero todo fue de tejas abajo, tampoco había sitio para el imperativo categórico kantiano: se habló de obras, de sistemas de contratación, de la reivindicación permanente de las juntas directivas de los centros docentes, de su larga andadura en la Administración educativa. Por supuesto, a la hora de responder a las preguntas de su defensa, no reconoció que hubiese ni ilegalidades ni irregularidades. Su hijo, una víctima de la crisis. Espero que en algún momento haya pensado en otras personas que la sufrieron y la sufren.

Riopedre, con actitud estoica antes de que le tocase el interrogatorio. Inmóvil, con las piernas cruzadas. Más que indiferente, parecía estar en la pura ataraxia. Pero se demostró que tenía ganas de hablar. Y habló, creciéndose e intentando dejar claro que ni favoreció no fue favorecido por nadie.

En el llamado caso Renedo, dos consejerías implicadas: cultura y educación: lo que nos eleva y teóricamente nos hace mejores, lo que nos forma y nos conforma, según ciertas corrientes pedagógicas y psicológicas. Pero -¡ay!- aquí no hay sublimidad alguna, sino sofismas con el envoltorio del lenguaje más burocrático que imaginarse cabe.

En la Asturias que tiene su patrimonio histórico  acusando la falta de medios para conservarlo debidamente; en la Asturias que sufre carencias en los centros docentes públicos, sobre todo allí donde no pueden “elegir centro”, se ponen de manifiesto, en plena liturgia judicial, presuntos despilfarros, presuntos nepotismos, presuntos chanchullos. En la Asturias de hoy, el profesorado del que me enorgullece formar parte asistió a una puesta en escena judicial que nos lleva a la indignación.

Y, para mayor baldón, estamos hablando de una supuesta izquierda que tuvo cuajo para todo esto.

(Continuará).

Temas

Blog de Luis Arias Argüelles-Meres

Sobre el autor

Luis Arias Argüelles-Meres es escritor y profesor de Lengua y Literatura en el IES "César Rodríguez", de Grao. Como columnista, publica sus artículos en EL COMERCIO sobre,actualidad, cultura, educación, Oviedo y Asturias. Es autor de los blogs: Desde el Bajo Narcea http://blogs.elcomercio.es/desde-el-bajo-narcea/ Desde la plaza del Carbayón http://blogs.elcomercio.es/panorama-vetustense/


abril 2016
MTWTFSS
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930