Adrián Barbón considera que es más fácil negociar con el diputado de Foro, Adrián Pumares, tras haber expulsado la alcaldesa Carmen Moriyón a los concejales de Vox del gobierno municipal de Gijón. A lo largo de estos años hemos visto en los 78 concejos asturianos acuerdos para elegir alcalde, para desarrollar el programa del mandato o de corte presupuestario, entrando en juego los más variados partidos, a veces de carácter antagónico. Nunca las alianzas municipales tuvieron influencia en el Principado, porque cada institución es autónoma. Recuerdo las malas relaciones en ayuntamientos de la cuenca minera, entre PSOE e IU, mientras Areces lideraba sucesivos gobiernos de coalición con Laura González, Valledor, Aurelio Martín o Noemí Martín de consejeros. No creo que se pueda ver de distinta forma a Pumares, por el hecho de que en Gijón la presidenta de Foro haya arrojado a los ediles de Vox a la oposición.
Lo cierto es que Barbón tuvo siempre unas inmejorables relaciones con Foro, empezando por la presidenta y siguiendo por el diputado. Llegó al poder tras la amarga experiencia de Javier Fernández con Podemos, el principal partido que había a su izquierda. Con la lección bien aprendida y con un resultado electoral mucho más favorable de los que Fernández había cosechado, Barbón siempre vio en los partidos de centro (Ciudadanos, Foro) a posibles aliados. Igualmente, el vicepresidente Cofiño siempre apostó por los grupos moderados para completar la mayoría parlamentaria. A todo ello se suma la naturaleza de Foro, un partido que a ratos es centrista, otras veces regionalista, en ocasiones nacionalista y siempre con pensamiento profundo: no depender de Madrid, aunque seamos la comunidad autónoma que más depende de los recursos del Estado. Ahora que IU forma, de nuevo, parte del Gobierno, el candidato número uno para darle la mayoría absoluta al Ejecutivo de coalición es el diputado de Foro.
Hablando sobre pactos o alianzas, Adrián Barbón hizo unas declaraciones llamativas al juzgar difícil negociar con el PP y Podemos porque están en una situación de interinidad. No me convence el término ‘interinidad’ para ninguno de los dos. Podemos está en una situación caótica, tras la brillante gestión de Sofía Castañón y Palacios: imposible hacerlo peor. El PP aumentó en un 70% el número de escaños en los comicios autonómicos y ganó las elecciones generales en Asturias. Hacía muchos años que no recibían noticias tan buenas de las urnas. Interinos de plaza fija.