En Anduva, fuimos muy claramente de más a menos, pero tampoco perdamos de vista un dato que invita a la esperanza: y es que, a pesar de haber entregado el dominio del encuentro en la segunda parte al Mirandés, lo cierto es que fuimos capaces de evitar la derrota en el primer minuto del tiempo añadido, es decir, que no estábamos muertos del todo, o que nos las ingeniamos para rescatarnos. No es poco.
No deja de ser paradójico que, cuando llovió torrencialmente, no hayamos sabido adaptarnos a las circunstancias, pues se diría que nuestra presión al rival desapareció en las fases de los chubascos más intensos. Cosas que pasan.
Pero vayamos por partes: la cigua persigue a Viti.
No sólo le hicieron una falta dentro del área del Mirandés que el VAR no tuvo a bien revisar, sino que además a resultas de la referida entrada se lesionó, esperemos que sea por poco tiempo. También hay que decir que, en el tiempo que estuvo en el campo, cumplió admirablemente.
Y si Viti tiene la cigua por las lesiones que le persiguen, la gran esperanza de la cantera del Oviedo, Borja Sánchez, ni siquiera dio destellos de su calidad frente al Mirandés. Estuvo casi todo el tiempo sin rumbo y sin sitio.
En algún momento, esperemos que cercano en el tiempo, tiene que encontrarse a sí mismo y explotar futbolísticamente. No obstante, hay que hacer mención a la jugada en la que Obeng logró librarse de varios contrarios junto al banderín de córner sirviéndole un balón a nuestro número 10, cuyo remate de cabeza no estuvo lejos de convertirse en gol.
Por otro lado, Femenías cuajó una actuación muy notable, con una parada extraordinaria poco antes de que el Mirandés marcase.
Y fue memorable la actuación conjunta de nuestro guardameta y de Edgard salvando un gol casi cantado. El jugador cedido por el Betis ya tiene los boletos para ser titular indiscutible.
¿Y qué decir de la efectividad de Sangalli, precisamente cuando más se le necesita? Por otro lado, se vio con muchas ganas a Leiva, al que tampoco parece faltarle calidad técnica.
Un Oviedo en construcción, muy seguro atrás, con un centro del campo que tiene que contribuir también al juego atacante, y con una falta de gol que debe subsanarse lo antes posible.