
Dos medidas muy llamativas y muy claras se aprobaron en el Pleno del 1 de diciembre. Primero, el Consistorio se compromete a hacerse cargo del 50% de los gastos de los Congresos que se celebren en Oviedo. Segundo, la empresa TUA recibirá nada menos que 2,8 millones de euros como compensación a la pérdida de usuarios en sus servicios de transporte a resultas de la pandemia.
En cuanto a la primera de estas medidas, sin negar que pueden contribuir a que salgamos del marasmo general en el que nos instaló la crisis sanitaria, acaso, más que de porcentajes, habría que hablar de la ayuda y protección a congresos que pondrían a nuestra ciudad en el mapa de empresas que desarrollan determinado tipo de actividades, y, en ese sentido, quizá lo más acertado no sea el porcentaje fijo.
Y, en cuanto a la segunda de las susodichas medidas, es innegable que el azote de esta crisis está haciendo daño también a las empresas de transportes, pero se entienden perfectamente las críticas que plantearon Ana Rivas y Rubén Rosón, en el sentido de que TUA es una empresa perteneciente a ALSA, que es la más poderosa de Asturias en el sector y que, además, tuvo beneficios en el último ejercicio.
No quiero decir con esto que haya que negarle subvenciones a TUA; lo que sí hay que poner claramente de relieve es que hay pequeñas empresas, también en el sector del transporte público que necesitan subvenciones para poder seguir subsistiendo.
Por último, considero positivo que se haya acordado por unanimidad renovar con el Ente Tributario del Principado de Asturias el para la gestión de los tributos sobre actividades económicas y el impuesto de circulación por los próximos cuatro años.
De ente público a entre público donde tiene que prevalecer el interés general, frente a aquellos planteamientos que buscan el beneficio de empresas privadas. En este sentido, conviene recordar en qué situación se encontró el anterior Equipo de Gobierno con respecto al servicio de recaudación.
Por lo demás, y concluyendo con el Pleno del 1 de diciembre, hay que seguir luchando desde la institución pública para ayudar a los sectores más desfavorecidos, que no son pocos y que están sufriendo daños que, en mucho casos, alcanzan lo irreparable.