Ya debe de haber llegado a Roma. Ayer partió de Buenos Aires, avisando que donde puede ” rugir con libertad es en Europa” al iniciar su tercer viaje. En Roma verá a Meloni y a León XIV y luego, por supuesto, Madrid, su gran base europea donde se siente lider de la extrema derecha europea y subyuga a Abascal. En el encuentro económico patrocinado por una empresa de criptomonedas, poder estar con é y sus seguidores cuesta 7,500 euros.