Hace unos días, el pueblo chileno que había salido en masa para cambiar la Constitución de Pinochet,dijo NO a la nueva Carta Magna. Fue un duro golpe al nuevo presidente Gabriel Boric, pero reaccionó de inmediato: ESCUCHO LA VOZ DEL PUEBLO, y cambió de inmediato a parte de su gobierno para hacer los ajustes que, en su máxima expresión, la voluntad popular había rechazado.
En España, los herederos del franquismo en el Tercer Poder, el Judicial, llevan 4 años incumpliendo la Constitución al no permitir el cambio del Poder Judicial.
Nosotros hablamos de la democracia europea y nos desgañitamos por la defensa de la democracia en Ucrania, fuente de toda la crisis mundial.
Debemos ser congruentes.