La revista Forbes ha declarado que la fortuna de los Windsor es de 28,000 millones de dólares, un patrimonio de la nación que está en manos de la monarquía, y de ella sale el usufructo para mantener a la familia real.
Ante una total opacidad, hoy han surgido informaciones. Una de ellas es que no se paga el impuesto de de sucesiones y que SÓLO CARLOS III puede distribuir, como el quiera, la riqueza de la familia.
Unidad familiar por el dolor o estar cerca de los beneficios de la gran fortuna.
Esa faceta, no buscada durante 70 años de la Reina Isabel II, está siendo hurgada ahora por la propia sociedad, donde va a suscitar resquemores en los próximos meses y años. ¿Tendrán fecha de caducidad las monarquías europeas?, ¿ Habrá reformas ?.
El tiempo lo dirá.