Kike Mateo nos deleitó ayer con un soberbio gol, que, además, sirvió para firmar una victoria sobre el Albacete, que vino a El Molinón a practicar antifútbol. El murciano me parece un jugador extraordinario, de los que no teníamos en Gijón. Está encantado, porque nunca vivió una etapa de respaldo de la afición como esta, aunque eso se produce cuando en la cancha se ofrece algo que motive a la grada. Dicen por Alicante que es un jugador que empieza muy bien y que luego se acomoda. Deben ser opiniones de resentidos, porque en el Eibar hizo un año excepcional y su primera campaña en el Hércules también fue buena y muy completa. Aquí, su trayectoria es ilusionante para todos. Y con gol, que es muy importante.
Aunque no tiene cánticos personalizados, Gerard es otro de los nuevos que lleva un excelente rendimiento. El defensa catalán da solidez, manda y es un lujo para Segunda División. Creo que sería razonable que Vega-Arango, a quien le encantan los buenos detalles, remita telegramas de agradecimiento tanto al presidente del Hércules como al del Xerez, por haber permitido que ambos jugadores hayan quedado libres y con la posibilidad de haber venido a Gijón.
P.D.: El Numancia se vio favorecido en un gol precedido de una descarada mano de Nogore. Es bueno que se haya aireado, aunque el árbitro que tenemos para Soria es palomo casero.
P.D.: El cronista de Radio Marbella quieren cambiar al extremo derecho. Basta que lo digan con alguna insistencia para que Preciado siga a lo suyo, aunque pueda tener sus razones.