El experimento de las zonas tensionadas va a crecer con la incorporación de cuatro pueblos llaniscos: Barro, Poo, Niembro y Nueva de Llanes. Posada y la villa de Llanes ya estaban afectados por la norma, así que la gran mayoría del concejo está tensionado. En el municipio vecino de Cabrales se han sumado a la nueva corriente Carreña y Arenas. En Avilés el barrio de la Magdalena, y en Gijón los barrios de Cimadevilla y La Arena.
La iniciativa partió del consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Vivienda, Ovidio Zapico, y ha hecho fortuna. La diputada Tomé (Somos Asturias) pide declarar zonas tensionadas a Oviedo y a Siero, así como ampliar la zona declarada en Gijón. Lo solicita para la capital porque «hay familias trabajadoras que ven imposible su proyecto de vida autónomo, si siguen fuera de esta protección». Uno pudiera pensar que con la declaración de zona tensionada se hace frente a situaciones límite o que se recurre a ella para obtener beneficios extraordinarios, pero nada de eso es cierto.
El Gobierno autonómico puede decidir que un barrio o una ciudad queden tensionados si la carga media del alquiler o la hipoteca supera el 30% de los ingresos medios o rentas medias de los hogares. Importante: en el alquiler o hipoteca se incluyen los suministros (electricidad, calefacción, teléfono, etc.) o consumos básicos (alimentación, algo de ropa). Hay que estar muy alejado de la realidad para creer que a alguien a quien le queda el 70% de sus ingresos después de pagar alquiler, comida, electricidad, teléfono, ropa, etc. necesita de una sobreprotección especial (zona tensionada) para sobrevivir.
Bajo esa premisa se puede declarar zona tensionada a cualquier barrio o zona residencial de España. Hay otra situación que propicia la etiqueta de zona tensionada: si el precio o el alquiler del inmueble ha aumentado en los últimos cinco años tres puntos porcentuales por encima del crecimiento acumulado del Índice de Precios al Consumo (IPC).
Si se da por buena esa disposición, no entiendo cómo los partidos o gobiernos que apoyan las zonas tensionadas no crean carnicerías tensionadas, ultramarinos tensionados, fruterías tensionadas, confiterías tensionadas, porque la subida anual del 3% por encima del IPC es algo habitual en el sector de la alimentación en coyunturas inflacionarias.
Vamos ahora con la eficacia de la medida. Una vez creada la zona tensionada en Niembro, por ejemplo, qué ocurre. Los alquileres no pueden subir, pero da igual que suban o bajen, porque el problema de la vivienda en Llanes es que no hay oferta. Apenas hay pisos vacíos. Los pocos que quedan no están integrados en el mercado de la vivienda, entre otras razones porque los propietarios desconfían de su regulación. Conclusión: fruto del intervencionismo los precios suben como la espuma.
Hasta ahora había pisos turísticos, pero el Principado está dispuesto a acabar con esa especie. Para ello ha creado otra categoría administrativa: zona turística protegida. Una vez adosada la etiqueta se limitan las licencias de alojamientos (pisos turísticos) y se reduce el número de plazas. Ya quedan pocos.
La última novedad de la semana es la ‘zona de mercado restringido’. Una idea de Comisiones Obreras que Ovidio Zapico incorporó al articulado del borrador de la LOITA (Ley de Ordenación Integral del Territorio de Asturias). Ante cualquier compraventa de inmuebles en zonas de ‘mercado residencial tensionado’ o ‘zona turística protegida’ el Principado tendrá derecho de tanteo y retracto. Cualquier compraventa de inmuebles entre particulares puede ser interrumpida si el Principado se acoge al derecho de tanteo o de retracto y se hace con el inmueble por el mismo precio. Así, IU irá ampliando el modesto parque de vivienda pública, tres veces más pequeño que en los años ochenta.
Las nuevas disposiciones (mercado residencial tensionado, zona turística protegida, zona de mercado restringido) muestran el avance de la política intervencionista. No solucionan ningún problema, al contrario, lo cronifican, pero lo importante es que la Administración hace músculo, ocupando el espacio que deja forzosamente vacío la iniciativa privada.
El socio mayoritario del Gobierno (PSOE) apenas ha hecho nada en este mandato, más allá de su contribución a los delirios identitarios. No se puede decir lo mismo de IU, que ha puesto empeño en desarrollar un programa tan antiguo como contrario al progreso.