Lo primero que tenemos que hacer es tener claro que una persona tóxica es aquella cuyo trato deja en nosotros una sensación desagradable de incomodidad, de rechazo, de rabia o de desasosiego después de tratarla una vez o si tenemos que tratarla con frecuencia. Esto puede servir de orientación para tener las ideas claras.
Ya más específicamente una persona tóxica es aquella que cuando se encuentra con nosotros no para de criticar a otros o criticar nuestros comportamientos, que se mete mucho con nosotros, que se queja con frecuencia delante de nosotros, que nos agobia con sus males o presume de sus bienes, sus éxitos o sus aciertos. Personas que vomitan su frustración cuando se encuentran con nosotros y por supuesto las que nos tratan mal o con falta de consideración y de respeto.
Qué hacer ante tales personas? Hay varias posibilidades. Lo mejor es no tener que encontrarnos con ellas. Lo segundo mejor es tratarlos lo menos posible y el menor tiempo posible para que no nos agobien. Lo tercero mejor, si están en nuestro círculo y no tenemos más remedio que tratarlos es pedirles que cambien y reduzcan su toxicidad y si finalmente no cambian ponernos el impermeable para que nos resbale su actuación y abreviar lo más posible ese contacto.
La demostración mejor de que nos intoxican o molestan, por usar palabras suaves ,es que nos alteramos cuando vemos que tenemos que tratarlos o que nos dejan malas sensaciones después de los contactos.
Es imposible llevar puesto siempre el impermeable pero hay que ponerlo al menos cuando se acercan a nosotros y empieza el desahogo. Qué significa ponerse el impermeable? Dar la sensación de que escuchamos pero que nos resbala y verlos como quien ve llover. Es una tarea que resulta difícil al comienzo pero a medida que la entrenamos se aprende fácilmente y el alivio que sigue merece bien la pena.