El Comercio
img
DISTANCIARSE
img
Miguel Silveira | 17-12-2012 | 22:34| 0

 

Ponte de pie junto a una pared y pega tu cara contra ella. ¿Qué ves? Solo pared prácticamente. No podía ser de otra manera. A continuación vete separando y verás cómo ya entran en tu campo de visión otras zonas contiguas. Si te alejas más la pared va disminuyendo de tamaño en relación con el entorno. Y si pudieses separarte unos cien metros verás cuanto se ha reducido de tamaño al mismo tiempo que el resto del entorno ha cobrado mayores  dimensiones. Uso este ejemplo de relativización porque  sirve para el mismo objetivo, tratándose de las preocupaciones y obsesiones que a veces ocupan por completo nuestra mente, nuestra atención y nuestro campo de visión de las cosas. En cuanto algo nos preocupa u obsesiona ese algo se impone con tal fuerza que ocupa toda la pantalla de nuestra atención y ese acontecimiento, circunstancia, variable o suceso cobra una importancia desproporcionada y puede parecernos terrible en el momento. Como quiera que de ordinario las cosas no tienen tantísima importancia como nos lo parece o nos quieren hacer creer, no queda más remedio que relativizarlas, ponerlas en relación con el contexto. Ponerlas en perspectiva. Es decir, ponerlo en relación con toda nuestra vida o con el presente de nuestra vida, pero ubicándolas en el contexto que vivimos, rodeados de todo lo demás. Es decir, procede distanciarse mentalmente para poder tener control de nuestra angustia y ansiedad al ver que en realidad puede tener importancia, pero no tanta como en un primer momento nos parece. Situándolo dentro del conjunto de lo que rodea nuestra vida lo veremos como algo relativo, quizás pasajero y desde luego menos grave que en un primer momento. Es algo así como cuando entramos en Google earth y vemos la tierra desde lejos. Si bajamos hacia un punto, hacia la dirección donde vivimos llega un momento en que la pantalla del ordenador es ocupada totalmente por nuestra fachada o nuestra finca. Ella parece el mundo, pero a medida que nos elevamos de nuevo se convierte en un punto minúsculo.  Ha perdido importancia y relieve. Por qué no hacer lo mismo con ese sobresalto que nos da de vez en cuando, por el que nos parece que nada hay más allá ni más grave? Distanciarse mentalmente está en nuestro poder y debemos hacerlo para reducir nuestros a veces importantes y desproporcionados sufrimientos. Para distanciarnos también emocionalmente.

Ver Post >
SI TIENE QUE IR AL PSICÓLOGO
img
Miguel Silveira | 09-12-2012 | 19:06| 2

 

 

Ya  que estamos en un blog como este viene a cuento orientar a los posibles usuarios de los servicios psicológicos, cuando estos tienen que buscar ayuda terapéutica, sobre distintos aspectos que conviene tener claros de antemano, sobre todo, si hay que pagar por el servicio.

En primer lugar usted tiene derecho a saber en qué va a consistir el tipo de terapia que le han de aplicar o cómo trabajará el profesional con usted, pues todas las terapias no son iguales. Pida siempre aclaraciones para poder decidir con conocimiento de causa y convencido de que ese plan de trabajo le interesa.

Pregunte cuanto tiempo aproximado estima el profesional que durará el tratamiento. Cuantas sesiones y cuanto le costará cada sesión para hacer bien sus cuentas. No espere a que pasen las semanas o los meses.

De ordinario un profesional experto no necesitará emplear varias sesiones y entrevistas para saber lo que le ocurre. Por eso el profesional debe saber y explicarle, en las primeras dos o tres sesiones cual es su problema (diagnóstico),  cómo evolucionará su caso (pronóstico), en qué va a consistir el tratamiento y qué resultado se espera. Todo profesional debe inspirarnos confianza por su autoridad científica  y profesional.

Si usted busca la ayuda y va muy motivado el resultado será mejor y más rápido. Si va porque otros se lo dicen o aconsejan, pero usted no está por la labor, no pierda el tiempo acudiendo. A no ser que acuda a ver si le convence la ayuda que le ofrezcan.

Son importantes las sesiones de terapia y su desarrollo pero el profesional tiene que darle tareas o ejercicios que deberá cumplir y aplicar entre sesiones para ver el progreso. Si no hay trabajo que hacer en esos intervalos, no se puede avanzar satisfactoriamente, pues de lo que se trata en toda terapia es de cambiar y no se cambia solo porque le expliquen su caso, su problema, su trastorno y sus errores. Si duda de la utilidad de los ejercicios pida que se las aclaren.

Hay terapias que consisten en que usted hable y hable, sesión tras sesión, de aquello que siente, piensa o hace, pero habrá de saber que esa terapia no es tan eficaz ni rápida como la de recibir pautas y orientaciones que le ayuden a cambiar a encontrar alivio, a medida que las aplica.

No se corte y dígale al profesional cuales son sus dudas respecto al tratamiento, si las tiene, y respecto a su eficacia. Vale más preguntar que quedar con la duda.

No espere nunca a que pasen semanas o meses sin notar el progreso. Este puede y debe experimentarse poco a poco a las dos o tres semanas como mucho, aunque luego le lleve más tiempo su consolidación.

Recuerde que cambiar de forma de pensar respecto a algunas cosas de la vida lleva tiempo pero “empezar a cambiar” su estilo de vida y forma de actuar no lleva casi nada.

Hay que ser asertivos y no temer preguntar lo que no se sabe. Vale más enterarse al principio que luego quemarse constatando que se ha perdido un tiempo precioso. El verdadero profesional  no tendrá inconveniente en informarle como usted se merece. Es todo.

Ver Post >
SOMOS PROTAGONISTAS
img
Miguel Silveira | 03-12-2012 | 11:59| 0

 

Hay una evidencia puesta de manifiesto por las neurociencias, a saber, que todo lo que hacemos, sentimos y pensamos modifica nuestro cerebro (esto no se sabía hasta el advenimiento de esas ciencias) pero no sólo se modifica el cerebro sino también nuestra vida (esto sí se sabía). Son informaciones relevantes pero lo extraordinario es que somos nosotros los que podemos elegir qué pensamos, qué sentimos, qué hacemos con lo que tenemos el poder para influir en nuestro cuerpo y determinar en parte nuestra salud o enfermedad, en los resultados que obtenemos en la vida, a nivel personal, social o profesional,  en las consecuencias que de ellos se deriva y en nuestro modo de vivir. No somos sobre todo sujetos pacientes, víctimas, si se quiere, de nuestros pensamientos, emociones y conductas. Tenemos en nuestras manos la libertad de elección y el poder que eso nos confiere y por tanto tenemos en nuestro poder determinar qué tipo de vida queremos llevar así como librarnos de muchos sufrimientos. Si no tenemos desarrollada esa conciencia nos estamos perdiendo mil oportunidades de disfrute y progreso y corremos el riesgo de que sean otras personas quienes nos influyan y determinen los resultados a los que nos expongamos. Somos protagonistas de nuestras vidas, agentes causales libres, aunque la libertad no sea completa. Cierto que el entorno influye sobre nosotros pero en último término depende de nosotros cómo filtremos la influencia. De nosotros depende qué actitud tomaremos ante los acontecimientos y actuaciones de la gente y por tanto depende cómo nos sentiremos. Depende de nosotros elegir o decidir qué comemos, bebemos, cómo trabajaremos, con quien nos relacionamos y cómo, qué estilo de vida escogemos, lo que vemos, dejarnos influir por la publicidad o por los medios, gastar o no gastar y en qué, en fin una lista interminable. Todo esto representa una buena ocasión no sólo para pensar cómo elegimos sino para educar a nuestros hijos en su capacidad de decisión sobre ellos mismos para que no se expongan a ser manipulados. Merece la pena reflexionar sobre este asunto con frecuencia.

Ver Post >
ADELANTARSE POR SI ACASO
img
Miguel Silveira | 27-11-2012 | 15:19| 1

 

A la edad de doce años, cuando muy poquitos en España se preocupaban de aprender el inglés porque el sistema educativo preparaba solo en francés como segunda lengua, un servidor, fascinado por la musicalidad del inglés, se compró un libro de Gramática Inglesa con ánimo de prepararse poco a poco en ese idioma y de poder tener más oportunidades de mejora al llegar a adulto, dada la escasez  en que yo me había criado en la postguerra civil española. Así que, a mi modo y manera, con cierta asiduidad, aunque con altibajos en mi motivación, pero impulsado por la necesidad, iba estudiando vocabulario y traduciendo frases y pequeños textos y, como entonces no había aún en el mercado, como hoy, ni casettes ni CDs ni Internet ni profesores de los que echar mano fácil y asequibles de precio, intentaba al principio familiarizarme con la posición de mi lengua en los distintos sonidos, hasta que, pasados los años, pude hacerme con alguna cinta de casette con la que contrastar lo que yo había aprendido por mi cuenta. Me estaba preparando poco a poco con la vista puesta en muchos años después, por si me hiciese falta. Y así sucedió. Cuando necesité el inglés estaba aceptablemente preparado. Con los años el inglés aprendido y practicado después en Inglaterra en algunos veranos me permitió competir con ventaja a la hora de dar clases de ese idioma y le saqué un inmenso partido. Me había dado resultado mi estrategia prematura. Y es que esa estrategia educativa o autoeducativa de adelantarse a los tiempos y prepararse da siempre resultado. En personas y en sociedades, sean familiares o no, acostumbradas a políticas de subvención, al no esfuerzo personal sistemático, a la estabilidad en los empleos y donde se cultiva  la tendencia a mantenerse en zonas de confort y de dejarlo todo para después, no suele alimentarse la actitud de mirar al futuro a medio y largo plazo como un reto ante el que hallarse preparados. Y ocurre, como le está ocurriendo a muchos hoy en dia, que uno se ve sorprendido y asustado al faltarte entrenamiento en determinadas competencias que le permitan pelear en el mercado para salir airoso, cuando su puesto de trabajo ha quedado suprimido, obsoleto o han cambiado las condiciones del mercado laboral. No existe mejor estrategia para afrontar los cambios, que nos saldrán al encuentro, que cultivar de forma permanente la actitud de aprender habilidades distintas a las que ya dominamos y enriquecer nuestro repertorio. Una actitud de reciclaje permanente, por si acaso, de  estar siempre preparados para afrontar los cambios es una condición indispensable para superar los baches de modificación del puesto de trabajo o empresariales o económicos en nuestra sociedad. Es una verdad de perogrullo, pero muchos la olvidan o no la tienen en cuenta, pensando que el futuro está lejos y no nos deparará sorpresas ante las que asustarnos. Un error evitable ante el inevitable cambio que siempre nos acecha y más en estos tiempos de deslocalización, globalización, trasiego y liberalización del comercio y el mercado de trabajo.

Ver Post >
ABRÁZAME
img
Miguel Silveira | 19-11-2012 | 18:13| 0

 

Pocas acciones hay que nos relajen, calmen y nos den seguridad y sensación de ser queridos como un buen abrazo cálido, apretado y prolongado, incluso sin palabras. Te permite sentirte vinculado, conectado con quien te abraza y sentirte fortalecido al captar el apoyo emocional que lleva consigo. Muchos miembros de una pareja, que dicen que quieren al otro pero que no se atreven a decir “te quiero”, siendo que el otro miembro desea tener constancia del cariño, podrían perfectamente sustituir esa expresión por un abrazo cálido de vez en cuando. Quien recibe el abrazo experimenta la evidencia de sentirse querido y experimenta una reducción de su tensión y de su desasosiego, si lo tiene. Para conseguir este efecto el abrazo es mejor que hacer el amor o incluso un beso. Estas dos últimas acciones tienen un significado erótico y sexual mientras que el abrazo significa la aceptación del otro, la transmisión de afecto y de cariño y eso tiene un efecto ansiolítico mucho mejor que cualquier Orfidal o Lexatin, por poner dos ejemplos. Reivindico el abrazo como terapia para la ansiedad si la ansiedad se debe a la duda de sentirse queridos o a la sensación de desamparo o al vacío existencial y amoroso o la angustia. Si pudiesen hablar todos los necesitados de un abrazo el ruido sería ensordecedor aunque no gritasen. Y es tan barato y fácil dispensarlo…En fin, que es estupendo abrazarse, aunque nada digamos. Pero si encima dices algo que acompañe a esa expresión de apoyo emocional es como poner la guinda encima de la tarta. El abrazo es uno de los mejores instrumentos para sentirnos conectados con la naturaleza, un liberador de oxitocina o bálsamo neuroquímico que alivia las consecuencias del estrés y la ansiedad. Si de momento no tienes quien te abrace y te sientes muy tenso vale abrazarse a un tronco ancho de un árbol vivo. No es broma. A falta de pan….

Ver Post >
CONTENIDO DE MI ÚLTMO LIBRO
img
Miguel Silveira | 15-11-2012 | 11:49| 0

 

Estoy en pleno proceso de presentación en los medios de mi último libro CAMBIAR ES POSIBLE y me pregunta un periodista que en qué consiste el contenido de mi libro y voy a aprovechar para exponerlo aquí para facilitar la orientación sobre su contenido, para echarle una mano a la criatura.

En primer lugar se trata de animar a los que creen que no es posible cambiar porque nuestra personalidad o nuestros genes nos lo impiden. Se trata de animar a los que lo creen posible pero difícil para que se pongan a ello sin más dilaciones, si es que les interesa.

Hay una parte importante dedicada a ver cómo podemos adaptarnos y manejar los muchos cambios que nos sobrevienen desde fuera y saber hacerlo con provecho. Otra parte se dedica a aprender a aplicar planes de cambio y saber cómo hacer eficaz esa práctica.

Hay una parte dedicada a cómo cambiar a los demás, porque ciertamente se puede, aunque requiere más esfuerzo e imaginación.

Se dedica otra parte a invitar a cambiar el mundo porque cada cual a su manera puede hacerlo.

Pero la parte más extensa se dedica a cómo conseguir el cambio de uno mismo. Cómo aclararse, cómo proceder, qué obstáculos existen y cómo superarlos.

Espero que esta síntesis sirva de orientación sobre su contenido.

Ver Post >
SECUESTRO AMIGDALAR
img
Miguel Silveira | 11-11-2012 | 19:28| 0

Puesto que está tan de actualidad esta expresión, voy a aclararlo. La amígdala, situada en el sistema límbico en la parte central del cerebro es como un  radar que, al detectar un peligro o amenaza, toma el mando del cerebro y se entra en lo que se conoce como “secuestro amigdalar” por el cual nuestra atención queda apresada y centrada en ese peligro real o imaginario, lo que redunda en perjuicio de concentrarnos en lo que de verdad nos interesa y satisface. Quedamos así  invadidos por el miedo. En otras palabras, nos hallamos bajo secuestro amigdalar, cuando estamos sometidos a situaciones angustiosas. En ese caso nos cuesta recuperarnos del sometimiento de lo adverso y nos quedamos preocupados y dando vueltas sin cesar a esa situación y lo que implica. Durante el secuestro amigdalar  los circuitos de alarma activan la respuesta de lucha o huída, de paralización y también de evitación, lo cual hace segregar a nuestro cuerpo hormonas del estrés, como la adrenalina y el cortisol que, entre otros efectos, reducen las defensas de nuestro sistema inmunitario. ¿Cómo hacer frente a tal secuestro para acortar su acción devastadora lo más pronto posible? Desconectando de la preocupación, cambiando a actividades que nos distraigan y aparten nuestra mente de los contenidos negativos que el miedo  y la anticipación de consecuencias adversas nos activan. Otra forma es tomando plena conciencia de lo que está sucediendo y de lo que sentimos y pensamos sin entrar a juzgarlo. Simplemente haciéndonos cargo de que existe. Es decir, reconociendo que estamos secuestrados y por lo tanto hemos perdido el control de nuestros nervios, y reconociendo que estamos exagerando su significado, dimensión y trascendencia. La práctica de la relajación en sus distintas formas es también muy aconsejable. Cuanto antes tomemos conciencia del secuestro, antes podremos recuperarnos. Es muy perjudicial que dure dias, semanas o meses. Si alguien ha sufrido estrés post traumático, provocado por una experiencia traumática, debe cuidar que su amígdala no permanezca secuestrada largamente. Es bueno, pues, poner en tela de juicio lo que nos decimos en pleno secuestro y salir cuanto antes del estado de preocupación y miedo que nos envuelve e invade. Como  en todo secuestro, lo mejor es que no se produzca pero, si se da, hay que librarse  de él lo más pronto posible.

Ver Post >
NUNCA ROMPER LA COMUNICACIÓN
img
Miguel Silveira | 04-11-2012 | 19:08| 2

Allá se fue la madre a otra provincia en busca de su hija que hacía tiempo ya se había enfadado con la madre y no daba señales de vida. Pero al llamar al portal e identificarse  la respuesta fue “vete de aquí, no te quiero ver más”. Y así, destrozada, se volvió en autobús a su ciudad. Han pasado los años, la madre se ha hecho vieja y sigue sin poder soportar el dolor de la ruptura, que no entiende. La muerte de un hijo es el mayor dolor que puede existir para unos padres, porque es una separación definitiva, pero apostaría que el segundo dolor más intenso es ver que un hijo rompe totalmente la comunicación con sus progenitores. Es, al fin una clase de muerte. Puede haber lógicamente diferencias entre padres e hijos por el afán de aquellos de que sus retoños crezcan como esperan. Y puede ser y ocurre que estos no se ajustan ni quieren ajustarse a esas expectativas, por lo que a menudo surgen grandes conflictos. Puede ser que los hijos se comporten de manera egoísta e impositiva sobre sus padres, quizás muy indefensos, y eso de lugar a serios enfrentamientos. Pero debería haber una línea roja, no traspasable nunca,  para evitar innecesarios y terribles desgarros familiares. El límite estaría en no romper jamás definitivamente la comunicación entre padres e hijos  Habría que mantener un hilo, aunque fuese delgado, que permitiese algún tipo de contacto, al menos,  en actos muy significativos de la vida familiar  como bodas, aniversarios, accidentes, enfermedades o entierros. Pero eso requiere guardarse el ego  y no dejar que el orgullo y el rencor mate la comunicación. Errores los cometemos todos, pero la ruptura definitiva es una gran desproporción y asegura un desgarro permanente. Conozco varios casos y en todos se derivó un terrible dolor. Y a veces es por interpretaciones subjetivas no contrastadas antes de dar el paso de dejarse de hablar. Por eso la comunicación y aclaración de comportamientos y actuaciones debe imponerse siempre. Y hablando, casi siempre se entienden las personas y más necesario y casi imprescindible si esa comunicación es entre padres e hijos.

Ver Post >
ANTÍDOTOS
img
Miguel Silveira | 30-10-2012 | 12:54| 2

Pedirle a un agresivo y violento que comprenda a los demás, sobre todo a aquellos hacia los que siente rabia y odio es como pedir al fuego que no queme. Y sin embargo enseñarle a practicar la comprensión, el entendimiento y el perdón es la mejor habilidad que pueden aprender. Y eso en primer lugar por razones egoístas, porque le viene bien al agresivo. ¿Por qué  le viene bien a él personalmente? ¿Cómo se explica eso? Porque si ejerce la violencia saldrá perjudicado ya que  el odio que siembra su conducta atraerá la venganza. Porque si el daño causado es elevado se expone a pasar por la mano de la justicia  para salir perdiendo. Y finalmente, porque cada vez que su agresividad aumenta la hipertensión también lo hace y pone en peligro su aparato cardiovascular por eso mismo. Pero además porque cada vez que se deja llevar de la violencia lo que hace es alimentarla y alimentar la probabilidad de seguirla ejerciendo. Es tan sólo un ejemplo de que no existe mejor actitud en esta vida que ante lo negativo y que nos crea problema aplicar el antídoto, es decir, lo contrario. Si uno es agresivo lo mejor es practicar la afabilidad, la comprensión y la conciliación. Si uno es insociable lo que le viene bien es socializarse, es decir lo contrario. Si uno tiene déficit de atención deberá fijarse, escuchar más y poner los cinco sentidos, si es posible. Si uno es derrochador lo que le viene bien es ahorrar poco a poco y si es impulsivo es controlar en parte sus reacciones y pensarse las cosas antes de dejarse llevar involuntariamente de lo que le apetece. Lo contrario de lo negativo es siempre practicar lo negativo y es lo indicado. No en vano hasta en el catecismo se aconseja que contra los viejos pecados capitales se trabajen las virtudes cardinales. Es la mejor costumbre. Esta medida es sana, natural, inteligible y no hace falta ser un pitagorín para descubrir lo que uno necesita cuando hace mal las cosas. Lo contrario es lo “anti”. Por eso contra las infecciones se toman antibióticos y antisépticos, contra la fiebre antipiréticos, contra el reuma los antirreumáticos, contra la inflamación antiinflamatorios y así sucesivamente. Y contra ira, paciencia, contra envidia, caridad, contra soberbia humildad, contra pereza, diligencia, etc.  Ya sabe, lo contrario de lo malo es siempre lo acertado. Y saber lo que es malo o perjudicial no es muy difícil que digamos.

 

Ver Post >
UN ESPACIO PARA CADA CUAL
img
Miguel Silveira | 22-10-2012 | 20:07| 0

 

Eso de mantener el término medio lo llevamos mal los seres humanos y en la relación de pareja no es muy distinto. En cuanto que dos personas se casan suelen darse dos extremos: o de pronto comparten un espacio común excesivo perdiendo totalmente su libertad anterior o, en el otro extremo,  es tan grande el espacio personal de cada uno que el común queda reducido a la mínima expresión con las negativas consecuencias que conlleva en ambos casos. Los primeros son ese tipo de parejas que hacen todo juntos y a casi todos sitios van juntos y no cabe que cada uno de los dos tenga su propio espacio personal para disfrutarlo como le venga en gana. Los segundos son esas parejas liberales en las que cada cual sigue teniendo sus amigos y con ellos comparten tiempo libre y cada cual va muy por libre en menoscabo de la vida en común. El espacio personal viene a ser algo cuasi sagrado para ellos. En el primer caso pueden aguantar así unos años, pero más tarde o más temprano se cansan de estar juntos todo el tiempo y  acaban aburriéndose de verse las caras todo el tiempo. En el segundo caso tampoco suele durar mucho el matrimonio porque se desatiende el espacio común sacrificado en aras de  la libertad individual. Son dos extremos  y, como tales, pecan de exagerados.   Lo lógico es reservar un espacio considerable para compartir juntos las actividades familiares, pero reservar un espacio para que cada cual lo emplee como prefiera. Y si no lo emplean, al menos saben que pueden disponer de él, caso de apetecerles.  Esto es lógico en realidad porque cada cual tiene sus gustos personales y aficiones que no tienen por qué coincidir con las que tiene el otro, pero no pasa nada. Me refiero al tiempo libre que pueda tener la pareja, si lo tiene. Esto debería aclararse antes de dar el paso del matrimonio, para no dar lugar después a serios malentendidos y evitar  muchos conflictos. Las cosas hay que hablarlas y evitar después innecesarias colisiones. En conclusión, lo mejor es un espacio común compartido pero también uno personal del que uno pueda disponer a su gusto. El grado de uno y otro depende de las parejas, pero evitar los dos extremos parece una medida sabia.

 

Ver Post >
Sobre el autor Miguel Silveira
Psicólogo clínico, experto en ansiedad y estrés C/ Carlos Marx,1 - 6º D Gijón (Asturias) http://www.miguelsilveira.com http://www.estresyansiedadonline.com

Últimos Comentarios

Carmen Maria Otero 24-02-2016 | 19:14 en:
RECIÉN SEPARADA
leandro1995_885 27-01-2016 | 23:34 en:
ESTUDIAR EN EXCESO

Etiquetas

Otros Blogs de Autor