<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Jo tíaMaría de Álvaro &#8211; Jo tía</title>
	<atom:link href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/author/maria-de-alvaro/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia</link>
	<description>por María de Álvaro</description>
	<lastBuildDate>Tue, 09 Jun 2020 17:51:08 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Pau Donés, un guaje de 53 años</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2020/06/09/pau-dones-un-guaje-de-53-anos/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2020/06/09/pau-dones-un-guaje-de-53-anos/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 09 Jun 2020 17:50:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María de Álvaro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elcomercio.es/jotia/?p=1712</guid>
		<description><![CDATA[Siempre me repateó &#8216;La Flaca&#8217; y me revolvió el estómago el &#8220;de según como se mire todo depende&#8221;, pero bailé con Pau Donés, home claro, como cualquier hija de los 90. Y desde que hizo pública su enfermedad le perdoné (como si a él o a alguien le importase, mira tú) lo de los huesos [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Siempre me repateó &#8216;La Flaca&#8217; y me revolvió el estómago el &#8220;de según como se mire todo depende&#8221;, pero bailé con Pau Donés, home claro, como cualquier hija de los 90. Y desde que hizo pública su enfermedad le perdoné (como si a él o a alguien le importase, mira tú) lo de los huesos y todo lo demás, no por estar enfermo, naturalmente, sino por tener un par, por contarlo, por hacerlo normal, por confesar sus miedos, por no sonreír todo el rato y por pasar del lenguaje bélico. El cáncer no es una batalla y quienes lo padecen no son guerreros. Son enfermos y tienen todo el derecho del mundo a quejarse y a protestar y a que sean los tratamientos los que les curen y no el &#8216;buenrollismo&#8217; rampante e impuesto. A eso o a lo contrario, claro. Porque tienen derecho a vivirlo como les dé la gana. Lo siento. Lo siento infinito. Nadie con tantas ganas de vivir debería morirse, y menos siendo un guaje de 53 años. Seguiremos bailando. El Pau también, aunque ya de otra manera.</p>
<hr />
<p><small>&copy; María de Álvaro for <a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia">Jo tía</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2020/06/09/pau-dones-un-guaje-de-53-anos/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2020/06/09/pau-dones-un-guaje-de-53-anos/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcomercio.es/jotia/2020/06/09/pau-dones-un-guaje-de-53-anos/&amp;title=Pau Donés, un guaje de 53 años">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2020/06/09/pau-dones-un-guaje-de-53-anos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1712</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Lo que de verdad importa</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/11/12/lo-que-de-verdad-importa/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/11/12/lo-que-de-verdad-importa/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 12 Nov 2019 12:49:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María de Álvaro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elcomercio.es/jotia/?p=1710</guid>
		<description><![CDATA[A Cristina ya no le importa que Sánchez diga que ha ganado por tercera vez las elecciones en un año y se ría de su propio chiste, como si tuviera gracia. Le dan igual el bofetón a mano abierta que se lleva Ciudadanos y el alzamiento (sic) de Vox. Le da lo mismo que Casado [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A Cristina ya no le importa que Sánchez diga que ha ganado por tercera vez las elecciones en un año y se ría de su propio chiste, como si tuviera gracia. Le dan igual el bofetón a mano abierta que se lleva Ciudadanos y el alzamiento (sic) de Vox. Le da lo mismo que Casado sonría victorioso por perder menos en vez de por ganar más. Cristina se fue el sábado de reflexión con su luz a iluminar otros caminos, a ocuparse, supongo, de lo que de verdad importa. Porque visto con perspectiva, mirándolo desde la distancia, hablando en serio, esto de la repetición electoral no importa. Que todo cambie para que todo siga igual, ya saben. Eso de Lampedusa nos vale aquí. Cada vez más aficionados a vivir a la italiana, lo aplicamos al pie de la letra, pero puntualizamos: para que siga igual no, peor. Y peor estamos, de eso no hay duda, porque la composición parlamentaria, nos guste más o menos según a quién, es objetivamente más complicada. Lo que resulta más difícil de explicar es por qué algunos pensaron que volver a votar serviría para lo contrario.<br />
Ha servido, sí, para agravar un escenario de pactos imposibles y para que las tropas de Santiago y cierra España se carcajeen después de haber sabido canalizar a los indignados. Sí, ha leído indignados. Porque el ascenso meteórico de Vox de la primavera al otoño no tiene nada que ver con el viento de les castañes sino con el cabreo generalizado. El resultado global, bien mirado, es en el fondo bastante parecido, pero más hartos. Que alguien anteponga su cabreo a todo lo demás (incluido en ese todo a niños inmigrantes solos en nuestro país tratados como criminales, que dicho ‘menas’ suena menos cruel) es preocupante. Que lo hagan 3,5 millones largos de españoles es para analizar. Y menospreciar la opinión de 3,5 millones es, cuando menos, poco inteligente. Lo mismo que pensar que no importa lo que piensen la mitad de los catalanes. Cualquiera de las dos mitades, aunque a una le asista la ley y a la otra se le haya ido definitivamente la olla.<br />
Ha servido también para que Albert Rivera se vaya a pasear el perro. Y ahí está en realidad la verdadera noticia: en España un político dimite después de un batacazo. Un político dimite, así, a secas. Sujeto y verbo difíciles de unir hasta la fecha. Sugiero, ahora que el ya exlíder de Ciudadanos se queda en el paro, que se reivente en ‘coach’, palabro tan de moda y tan familiar para él, supongo. Podría asesorar a otros colegas, y nos hacían todos un favor. Entre los candidatos a clientes: Pablo Iglesias, que se ha dejado por el camino casi millón y medio de papeletas; su ex compañero Íñigo Errejón, que ha pasado de aspirar a grupo parlamentario a caber en un taxi con sus compañeros y compañeras, o hasta en una moto en algunos países con leyes de tráfico más laxas. Si se pasa por aquí, que no lo hará, porque pa qué, puede hablar con Ignacio Prendes, que vuelve a casa sin esperar a la Navidad, y hasta con Mercedes Fernández, senadora por los pelos y cien votos porque a pesar de ir de número uno hubo quien votó al PP pero no a ella, mira tú.<br />
Casado parece que de esta no va a necesitar apoyo psicológico: ya se sabe que no hay nada como ver el vaso medio lleno, y Pedro Sánchez, ay, Pedro Sánchez es el rey del optimismo infundado, que es sinónimo de temerario. Lecciones a él, que no sabe si está tratando de formar gobierno o bailando unas sevillanas para lanzarse a por la cuarta.<br />
Mi amiga Cristina, que era maestra de yoga, acababa siempre sus clases con un mantra que no se me olvida: «Que el eterno sol te ilumine, el amor te rodee y la luz pura interior guíe tu camino». Guapamente se podían apuntar todos a la próxima subasta eléctrica de tanta luz como necesitan. Namasté por nada, queridos.</p>
<hr />
<p><small>&copy; María de Álvaro for <a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia">Jo tía</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/11/12/lo-que-de-verdad-importa/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/11/12/lo-que-de-verdad-importa/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/11/12/lo-que-de-verdad-importa/&amp;title=Lo que de verdad importa">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/11/12/lo-que-de-verdad-importa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1710</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Un silencio atronador</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/07/07/un-silencio-atronador/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/07/07/un-silencio-atronador/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 07 Jul 2019 17:04:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María de Álvaro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elcomercio.es/jotia/?p=1706</guid>
		<description><![CDATA[El silencio, a veces, habla más alto que las voces y lo hace, además, como la música, filtrando los sonidos para pasar directamente del aire al corazón. En el Jovellanos sonó ayer el silencio. Atronó durante seis horas, las últimas horas de Arturo Fernández sobre el escenario que tantas veces pisó, las tablas que le [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_1707" style="width: 310px" class="wp-caption alignright"><a href="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/07/arturo.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-1707" class="size-medium wp-image-1707" src="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/07/arturo-300x200.jpg" alt="CAPILLA ARDIENTE ARTURO FERNANDEZ TEATRO JOVELLANOS FOTO ARNALDO GARCIA" width="300" height="200" srcset="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/07/arturo-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/07/arturo-768x512.jpg 768w, https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/07/arturo.jpg 800w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><p id="caption-attachment-1707" class="wp-caption-text">Foto: Arnaldo García</p></div>
<p>El silencio, a veces, habla más alto que las voces y lo hace, además, como la música, filtrando los sonidos para pasar directamente del aire al corazón. En el Jovellanos sonó ayer el silencio. Atronó durante seis horas, las últimas horas de Arturo Fernández sobre el escenario que tantas veces pisó, las tablas que le vieron en su salsa, chatina.<br />
Arturo, Arturín, el nuestro, volvió ayer a casa a despedirse de los suyos, a escuchar sus últimos aplausos, pero lo que de verdad sonó fue el silencio. El silencio de cientos, miles de personas, que esperaron su turno callados y bajo un sol de justicia, tan poco gijonés, por cierto, un fallo de guion que tal vez él no hubiera perdonado, aunque eso ya no importe.<br />
Un silencio que solo cortaban, todavía en Begoña, algunos corrillos improvisados, algún «con lo bien que estaba», o «vaya pena un chaval de 90 años como él», o «aquí esperamos lo que haga falta porque hay que despedilu como se merez». Flanqueadas las puertas del patio de butacas, nada más. Solo silencio. El silencio de una veinteañera dejando una rosa solitaria en nombre de su abuela; el de un grupo de amigas fieles un verano tras otro, función tras función; el del actor respetuoso&#8230; El silencio de gijoneses y asturianos, de hombres y mujeres arregladas para la ocasión, con esos trajes reservados para la comunión de los nietos, para la noche de los Fuegos y para el día de Arturo en el Jovellanos.<br />
El silencio agradecido de la familia, abrumada por tanto calor, convencidos de que allí estaba alguien que nunca se había ido, porque Arturo Fernández, ayer no volvió al Jovellanos, solo dejó claro que el Jovellanos era, es su casa, como la que le vio nacer hace casi un siglo, con perdón, unos metros más abajo de la calle Covadonga, en la Puerta la Villa, su Puerta la Villa.<br />
Fueron seis horas de silencio que habían comenzado como terminan las buenas funciones, con una ovación mientras Arturo Fernández entraba en su teatro, por la puerta de tramoyas, por la de los profesionales. Vestido de riguroso traje, deseo expreso de su genio y su figura, para darse ese último baño de público.<br />
En silencio despidió su gente al guaje que un día, con 400 pesetas y una mano delante y otra detrás, se fue a Madrid en busca de un sueño y volvió para contarlo. Y el silencio habló de cariño, de admiración, habló de respeto.<br />
Arturo Fernández, el hombre que logró hacer de su persona un personaje, que consiguió representarse a sí mismo tantas veces, que tantas provocó con sus declaraciones incendiarias, con alguna barbaridad subida de tono, eso sí, siempre con inusitada gracia, el tipo que creó su propio idioma era también un paisano lleno de verdad, alguien que en un mundo de cotorras y vanalidades, de famoseo y ‘show business’, jamás vendió su alma al diablo, ni su intimidad a las hienas.<br />
Tal vez por eso el Jovellanos enmudeció ayer, por eso sonó el silencio para despedir a Arturo Fernández, a Arturo, a Arturín, a uno de los nuestros. Que ya está en casa, de donde nunca se fue del todo. Y aquí se queda, ahora ya para siempre.</p>
<hr />
<p><small>&copy; María de Álvaro for <a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia">Jo tía</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/07/07/un-silencio-atronador/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/07/07/un-silencio-atronador/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/07/07/un-silencio-atronador/&amp;title=Un silencio atronador">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/07/07/un-silencio-atronador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1706</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Así (de fácil) dejé de fumar</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/06/01/asi-de-facil-deje-de-fumar/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/06/01/asi-de-facil-deje-de-fumar/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 01 Jun 2019 09:00:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María de Álvaro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elcomercio.es/jotia/?p=1701</guid>
		<description><![CDATA[Decidí dejar de fumar un domingo que me visualicé a mí misma con el abrigo encima del disimulado pijama esperando en la barra del bar de debajo de mi casa a que el camarero tuviera a bien encenderme la dichosa maquinita. Ese día comprendí al fin que el problema de fumar no es que los [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/tabaco.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-1702 alignright" src="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/tabaco-300x225.jpg" alt="TFGP." width="300" height="225" srcset="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/tabaco-300x225.jpg 300w, https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/tabaco-768x576.jpg 768w, https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/tabaco-1024x768.jpg 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a></p>
<p>Decidí dejar de fumar un domingo que me visualicé a mí misma con el abrigo encima del disimulado pijama esperando en la barra del bar de debajo de mi casa a que el camarero tuviera a bien encenderme la dichosa maquinita. Ese día comprendí al fin que el problema de fumar no es que los cigarros maten, literalmente, a la mitad de sus clientes. No, eso no vale, porque uno (y una más) siempre tiene clarísimo que las estadísticas son para otros. Y aunque no lo tenga claro actúa como si así fuera y pista. ¿Que nueve de cada diez dentistas recomiendan Colgate? Vale, y a mí qué. ¿Que 2.500 personas le regalan su vida al tabaco cada año solo en Asturias? Ya, pero yo no. Eso a mí no me toca. Y, más aún, me toque o no puedo hasta estar en disposición de jugármela a la ruleta rusa. Es mi decisión, que para eso soy libre. Vale.<br />
El caso es que estás con ese discurso de convencimiento, que la capacidad de autojustificación es, justo después del instinto de supervivencia, la razón por la que la humanidad dura tanto, mientras pegas una calada y luego otra, y no te das cuenta de que fumar no es que sea “perjudicial para salud” como decían las cajetillas antes de convertirse directamente en esquelas portátiles, es que es un absoluto coñazo, una actividad más incómoda que practicar running (antes footing y antes aún correr) con tacones, una de las peores esclavitudes que yo conozco.<br />
Me explico, por si no quedó claro, y pongo el ejemplo de aquel domingo que estaba tranquilísimamente en mi sofá encadenando una peli con otra (ay, ese vicio sí que lo echo de menos, pero esa ya es otra historia, otro día hablamos de la maternidad). Aquel domingo era invierno cerrado, uno de esos días en los que a las cinco de la tarde es de noche, y yo abandoné mi confortable casa con su calefacción calentita, salí a la calle exponiéndome a una pulmonía y, lo que es mucho peor, al peor de los ridículos si tropezar me llego a tropezar con cualquier ser humano conocido siquiera de vista, entré en una sidrería con un partido al alto la lleva y camareros estresados con bastantes más cosas que hacer que darle al maldito interruptor de la máquina, camareros que se estresan muchísimo más cuando, después de encender la maquinita te das cuenta de que no llevas suelto y tienes que cambiar, para después volver a pedir que le den al interruptor de la maquinita porque la cosa caduca a la velocidad que le llega un guasap a tu ex que escribiste pero no querías mandarle. Buf.<br />
Después de la aventura en el chigre, sube a casa, quita el abrigo, vuelve al sofá, túmbate, arranca la peli, abre la cajetilla y, zas, ¿dónde está el mechero? Mecagon&#8230; Venga, tranquilidad, vamos a buscar uno. Pero, ay, amigo, los mecheros no tienen piernas pero disimulan perfectamente y tienen una capacidad para el escapismo que para sí quisiera Houdini en sus buenos tiempos. Venga, a por unas cerillas al cajón desastre. Pues tampoco. Y, hala, todo el mundo fumador ahora mismo a reconocer que alguna vez en su vida ha encendido el horno y se ha pegado al grill y ha aspirado fuerte. O similar. Diosanto, sí.<br />
Así que lo malo de fumar no es que mate, es que le entregas tu vida en vida, de cuerpo presente. El cigarro es el que manda y se lleva por delante esa libertad que tú crees que estás ejerciendo calada a calada, porque el cigarro es el jefe, el que decide, el que te dice &#8216;sal de ahí y vete pa&#8217;llá&#8217;. Solo hay que calcular el tiempo perdido pidiendo cambio, comprando cajetillas, buscando mecheros, rogando fuego a desconocidos casi nunca interesantes, abandonando confortables casas y no menos confortables bares para salir a la puta calle, con perdón&#8230; El tiempo, y el dinero, claro, que te dejas en tratar de paliar el color amarillento de tus uñas, las manchas negras de tus dientes, la sequedad de tu piel, la duración e intensidad de tus resacas, el sabor de tus besos&#8230; El día que me di cuenta de eso dejé de fumar. Y hasta hoy, no sé cuántos años después. Y francamente, no fue para tanto. Solo es cuestión de pararse y calcular. La libertad y el tiempo valen mucho más que el mejor cigarro. Palabra.</p>
<hr />
<p><small>&copy; María de Álvaro for <a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia">Jo tía</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/06/01/asi-de-facil-deje-de-fumar/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/06/01/asi-de-facil-deje-de-fumar/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/06/01/asi-de-facil-deje-de-fumar/&amp;title=Así (de fácil) dejé de fumar">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/06/01/asi-de-facil-deje-de-fumar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1701</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Triunfos, fracasos y todo lo contrario</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/28/triunfos-fracasos-y-todo-lo-contrario/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/28/triunfos-fracasos-y-todo-lo-contrario/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 28 May 2019 10:19:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María de Álvaro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elcomercio.es/jotia/?p=1698</guid>
		<description><![CDATA[Cuentan que un día en un chigre, lugar en el que, como todo el mundo sabe, se toman las decisiones más importantes, se tienen las conversaciones más determinantes y se rascan, por tanto, las noticias buenas, una exlideresa de cierto partido conservador dio el siguiente titular: «En Asturias, somos un poco rojos hasta los de [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_1699" style="width: 310px" class="wp-caption alignright"><a href="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/monjas.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-1699" loading="lazy" class="size-medium wp-image-1699" src="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/monjas-300x195.jpg" alt="GRAF8564. MADRID, 26/05/2019.- Dos monjas votan este domingo en el instituto de enseñanza secundaria Lópe de Vega de Madrid. EFE/Luca Piergiovanni" width="300" height="195" srcset="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/monjas-300x195.jpg 300w, https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/monjas-768x498.jpg 768w, https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/monjas.jpg 800w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><p id="caption-attachment-1699" class="wp-caption-text">Un clásico de la jornada electoral. EFE</p></div>
<p>Cuentan que un día en un chigre, lugar en el que, como todo el mundo sabe, se toman las decisiones más importantes, se tienen las conversaciones más determinantes y se rascan, por tanto, las noticias buenas, una exlideresa de cierto partido conservador dio el siguiente titular: «En Asturias, somos un poco rojos hasta los de derechas». La cosa no pasó a mayores, como no suelen pasar las cosas en los chigres, pero la frase quedó para los anales. Y pa otru culín. Realidades, tópicos y análisis sociológicos de barra al margen, hay dos maneras de ganar unas elecciones: ganando y arrasando. Y el domingo el PSOE de Barbón arrasó. Lo hizo porque 20 diputados hoy, con siete partidos tocando pelo, están a la altura de las ‘mayorionas’ de cuando éramos ricos y vivíamos felices y comíamos de Hunosa y de Ensidesa; de cuando los 45 diputados eran ‘mitad pa ti, mitad pa mí y lo que sobre para Izquierda Unida’. O así. El de Laviana, con su discurso de Laviana, arremangao y sin corbata, supo hacerlo, y supo subirse a la ola, al tsunami que provocó con buen cálculo y buena suerte Pedro Sánchez desde Madrid.<br />
Sus 20 diputados son el golpe, suave y con modales, es cierto, pero golpe al fin y al cabo, sobre la mesa. Sobre la mesa básicamente de Podemos, que después de estrenarse con nueve diputados se queda con cuatro y libra por los pelos el grupo parlamentario propio. Y llegados a este punto eso no es ninguna chorrada, que los gritos en el mixto pueden oirse en Taramundi, que meter en el mismo gallinero a Vox, Foro e IU es al sector avícola lo que mezclar churras con merinas al ovino. O agua con aceite, o más bien con gasolina. Los primeros llegan subidos de tono, porque así es su naturaleza, y además debutan con ganas de entrar en la Junta como Clint Eastwood en ‘Sin Perdón’, al grito de «¿quién es el dueño de esta pocilga?»; los segundos y los terceros, no tanto, que para atrás siempre se camina peor que para adelante a menos que uno (unas en este caso) sea Michael Jackson, y ni Carmen Moriyón ni Ángela Vallina presentan maneras de ‘Thriller’, al menos de momento. Todo se andará. Y eso que la todavía alcaldesa de Gijón, aunque sea por un suspiro, tiene más pinta de pedir otra vez bisturí que de morir matando en la calle Fruela. Qué necesidad.<br />
Y hablando de enfermos y hospitales: ¿Qué pasa con el PP? Pues ahí sigue. Sin ‘sorpasso’ ni de lejos y con apenas una baja entre los daños colaterales. Eufórica está Tere Mallada, y no es para menos, que ya se sabe que los éxitos y los fracasos se miden siempre en función de las expectativas, en el amor y en la guerra. El Partido Popular llegó al día D con varios bypass recién puestos y una buena colección de autolesiones. Y ahí está, en planta y listo para volver, como McArthur. Contra todo pronóstico y contra sí mismo. O misma, no sé si me explico. ¿Y Ciudadanos? Pues lo mismo, pero al revés, aunque eso mejor se lo preguntan a Juan Vázquez.<br />
Así que se acabó lo que se daba. Las fuerzas de la naturaleza han vuelto a colocarse, y Gijón para el PSOE, y Oviedo para el PP, y Mieres para Anibal, que hoy debe de andar paseando elefantes por San Isidro. Y aquí paz y después&#8230; Después la reconversión industrial pendiente, la transición ecológica pendiente, las comunicaciones pendientes y la demografía pendiente de un hilo. Pero esa ya es otra historia. Tienen cuatro años para escribirla y un curro por delante que asusta. Seguiremos vigilando: como la guardia de la noche. Muro, mientras el mar no se lleve el de San Lorenzo y sigamos sin variante de Pajares, tenemos como para aburrir.</p>
<hr />
<p><small>&copy; María de Álvaro for <a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia">Jo tía</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/28/triunfos-fracasos-y-todo-lo-contrario/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/28/triunfos-fracasos-y-todo-lo-contrario/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/28/triunfos-fracasos-y-todo-lo-contrario/&amp;title=Triunfos, fracasos y todo lo contrario">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/28/triunfos-fracasos-y-todo-lo-contrario/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1698</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Poemas que no sobran</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/26/poemas-que-no-sobran/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/26/poemas-que-no-sobran/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 26 May 2019 11:28:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María de Álvaro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elcomercio.es/jotia/?p=1693</guid>
		<description><![CDATA[Los herejes sabemos que alguna vez la vida va y merece la pena. Aunque dure un instante, la eternidad es cierta. &#160; Ahora que una ocurrencia se confunde con un poema. Ahora que la intensidad de las palabras no se mide en emoción sino en ‘likes’. Ahora, paradójicamente igual que ha sido siempre, es necesario [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/lavidamenguante.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-medium wp-image-1694" src="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/lavidamenguante-216x300.jpg" alt="lavidamenguante" width="216" height="300" srcset="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/lavidamenguante-216x300.jpg 216w, https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/lavidamenguante.jpg 229w" sizes="(max-width: 216px) 100vw, 216px" /></a>Los herejes sabemos que<br />
alguna vez la vida<br />
va y merece la pena.<br />
Aunque dure un instante, la eternidad es cierta.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ahora que una ocurrencia se confunde con un poema. Ahora que la intensidad de las palabras no se mide en emoción sino en ‘likes’. Ahora, paradójicamente igual que ha sido siempre, es necesario el arte de la resistencia. Hace falta tocar esa tecla, rescatar la belleza, ponerla en negro sobre blanco y, a ser posible, editarla y venderla (sí, venderla también). Por eso hay textos que pueden considerarse hasta necesarios. Le pasa a ‘La vida menguante’, de Pedro Luis Menéndez, que en sus poco más de 70 páginas contiene más destellos que cien pantallas.<br />
Son éstos versos escritos a lo largo de los años y terminados hace unos cuantos. Su autor dice que están «reposados». Y puede que más que eso estén decantados, como ese vino que cuando se descorcha parece que saltara y no es hasta que se calma cuando se abre y se muestra. Defiende Menéndez, filólogo de formación y profesor de Literatura de unas cuantas generaciones de gijoneses en el colegio de los jesuitas, la poesía como artesanía, como construcción trabajada, y defiende además los círculos (o las circunferencias, pero esta sería otra discusión), que se abren para cerrarse y ahí radica su ser.<br />
Una construcción trabajada en círculo es este conjunto de poemas que en realidad bien pudieran ser uno solo y que transitan por los caminos del tiempo, de su inexorable paso, y de la decepción, pero también de cierto optimismo, ese que habita cómodo en la retranca.<br />
‘La vida menguante’, editada por Trea y con una delicadísima y certera ilustración en la portada de Federico Granell, es eso pero es además, como nos dejó dicho Orson Wells que son todas las buenas historias, una historia de amor. De amor y desamor, de ternura y de desolación, de camas compartidas y de camas heladas.<br />
Si fuera una estación del año, ‘La vida menguante’ probablemente sería el invierno, pero también en ese invierno hay días en los que el sol sale y algunos en los que hasta calienta.<br />
«No quiero hablar más claro», dice el poeta, que por momentos confiesa haber «perdido el camino» mientras «la soledad se ríe en mis narices tristes», aunque en otros todo cambia: «cuando llegas y estamos / tan juntos que el poema / se me escurre /y termina».<br />
Al comienzo de ‘La vida menguante’ comparece Jean Giono a modo de declaración de intenciones («Donde voy, nadie va, nadie ha ido nunca, nadie irá. Voy solo, el país es virgen y se borra tras mis pasos»), y Jorge Guillén, y Salinas, y tantos otros poetas leídos y estudiados, pero lo hace sobre todo el propio Pedro Luis, mostrándose sin ningún pudor, al menos en apariencia, aunque parapetado detrás de un lector al que le concede el privilegio de la última palabra. Porque, lo dice él: «(&#8230;)las canciones mienten. Y los poemas sobran». O no.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La vida menguante. Autor: Pedro Luis Menéndez. Editorial. Trea, 2019. 74 páginas. 12 euros</p>
<hr />
<p><small>&copy; María de Álvaro for <a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia">Jo tía</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/26/poemas-que-no-sobran/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/26/poemas-que-no-sobran/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/26/poemas-que-no-sobran/&amp;title=Poemas que no sobran">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/26/poemas-que-no-sobran/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1693</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Pues a mí me gustó el final de Juego de Tronos</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/23/pues-a-mi-me-gusto-el-final-de-juego-de-tronos/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/23/pues-a-mi-me-gusto-el-final-de-juego-de-tronos/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 23 May 2019 09:48:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María de Álvaro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elcomercio.es/jotia/?p=1689</guid>
		<description><![CDATA[Advierto que las palabras que vienen a continuación se han escrito sin que ningún animal haya sufrido maltrato y una vez visto y reposado el final de &#8216;Juego de Tronos&#8217;. Advierto igualmente que no es que contengan &#8216;spoiler&#8217; (del castellano verbo destripar de toda la vida), es que como leer sigas leyendo si no has [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/tronohierrobuena.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-medium wp-image-1690" src="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/tronohierrobuena-300x169.jpg" alt="tronohierrobuena" width="300" height="169" srcset="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/tronohierrobuena-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/tronohierrobuena-768x432.jpg 768w, https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/tronohierrobuena-1024x576.jpg 1024w, https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/tronohierrobuena.jpg 1200w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Advierto que las palabras que vienen a continuación se han escrito sin que ningún animal haya sufrido maltrato y una vez visto y reposado el final de &#8216;Juego de Tronos&#8217;. Advierto igualmente que no es que contengan &#8216;spoiler&#8217; (del castellano verbo destripar de toda la vida), es que como leer sigas leyendo si no has acabado la serie, mereces ser invitado a la boda roja y quedarte allí hasta que amanezca. Ah, y si no las has visto, pues ni te molestes. He dicho.</p>
<p>&nbsp;<br />
Como se muere Violetta en brazos de Alfredo, como Julieta cuando ve el cuerpo de Romeo inerte, lo mismo que Isolda y Tristán, así se acaba la historia de la Madre de Dragones en brazos de Jon Nieve en una de las escenas más bellas de todo &#8216;Juego de Tronos&#8217;. Porque lo que uno (o una) tiene que hacer no siempre se corresponde con lo que quiere, especialmente cuando uno es un héroe, que ya nos dejo dicho Peter Parker aquello del gran poder (nada que ver con el Cristo) y la gran responsabilidad. Lo de Jon Nieve no se parece en nada a un &#8220;la maté porque era mía&#8221;, ni él es el tío de Hamlet cargándose a su padre para hacerse con el poder, es más bien la solución desesperada de quien debe evitar una nueva masacre. O varias. Es la solución irremediable, la decisión de quien antepone el bien común al suyo propio. Y es, por tanto, la constatación de que el falso bastardo Stark es la única persona buena, realmente buena, de toda la historia de los siete reinos. Premiarle el acto, un asesinato al fin y al cabo, con el trono de hierro, que por otro lado le corresponde, sería la solución fácil, el momento Disney. Y esto, amigos, no es &#8216;Dragones y mazmorras&#8217;, ni siquiera &#8216;Conan el bárbaro&#8217;. Así que Nieve, el héroe con mayúsculas, se va desterrado. Se jode, en resumen. ¿Y no es esa la misma historia del ser humano? Para ganar a veces hay que perder, y quien actúa solo por la recompensa no es un buen soldado, es un mercenario. Y luego tampoco hay que olvidar que no todo el mundo desea por encima de cualquier cosa asentar sus posaderas sobre un trono, porque hay quien está más cómodo en una banqueta, especialmente si esa banqueta está rodeada de buena gente, y qué otra cosa es el pueblo libre del gran Tormund.<br />
El destino de Jon Nieve es la primera razón, la más poderosa, por la que a mí sí me ha gustado, y mucho, el final de &#8216;Juego de Tronos&#8217;. Y, unido a él o más bien en contraposición, el de Daenerys Targaryen, loca de ambición y con la sangre teñida por la de tantos inocentes. Pero hay más. Está ese dragón lleno de ternura que se lleva a su mamá tras fundir la silla que nos ha tenido años en vilo: pa&#8217;ella o pa nadie, así es el amor incondicional. Está Cersei redimida también por amor, o casi, y está esa mano de hierro de Jaime Lannister -ay Jaime, lo que yo te quise- esa mano que perdió y que le hizo ganar tanto, tantísimo. Está Tyrion Lannister, buff Tyrion, y su maravilloso discurso, ese que deja claro que lo que une a un pueblo no son las tropas, ni el oro, ni las banderas, sino las historias, las buenas historias. Y están Samsa y su par de ovarios y su independencia sin referendum ni pijadas. Y está Arya, mi Arya, que, como no podía ser de otra manera, se va más allá de Poniente, a donde nunca nadie ha ido, que es precisamente su lugar en el mundo. Y luego, vale, se sienta en el trono Bran Stark, que a mí me gustaba más cuando no era el Cuervo de Tres Ojos, pero así son las cosas, uno se convierte en lo que acaba siendo en la vida como puede y como le dejan. Y, oye, no deja de ser uno de los hijos de Ned Stark, no deja de ser una forma de cerrar el círculo.<br />
Por todo eso y porque yo, como todo el mundo, cuando me enamoro soy de perdonar las chorradas y quedarme con lo que importa, me rebelo contra la rebelión. Que sí, hombre que sí, que es un gran final, grande y coherente. Lo que no sé es qué esperábais&#8230; Y ya está. Ahora ya podéis abrir fuego. ¡Drakaris!</p>
<hr />
<p><small>&copy; María de Álvaro for <a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia">Jo tía</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/23/pues-a-mi-me-gusto-el-final-de-juego-de-tronos/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/23/pues-a-mi-me-gusto-el-final-de-juego-de-tronos/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/23/pues-a-mi-me-gusto-el-final-de-juego-de-tronos/&amp;title=Pues a mí me gustó el final de Juego de Tronos">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/23/pues-a-mi-me-gusto-el-final-de-juego-de-tronos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1689</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>La vida según Carlos López Otín</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/19/la-vida-segun-carlos-lopez-otin/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/19/la-vida-segun-carlos-lopez-otin/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 19 May 2019 11:41:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María de Álvaro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elcomercio.es/jotia/?p=1685</guid>
		<description><![CDATA[En contra de lo que a un simple vistazo podría parecer, ‘La vida en cuatro letras’ no es un libro de autoayuda. Si acaso lo fue al escribirlo para su autor, Carlos López Otín, que comenzó a gestarlo casi a modo de terapia, en un momento en el que, como él mismo ha confesado, la [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/otin.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-1687" src="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/otin-300x177.jpg" alt="OTIN CONFERENCIA ATENEO JOVELLANOS" width="300" height="177" /></a></p>
<p>En contra de lo que a un simple vistazo podría parecer, ‘La vida en cuatro letras’ no es un libro de autoayuda. Si acaso lo fue al escribirlo para su autor, Carlos López Otín, que comenzó a gestarlo casi a modo de terapia, en un momento en el que, como él mismo ha confesado, la oscuridad se apoderó de su mente. ‘La vida en cuatro letras’ tampoco es un manual de recetas de felicidad: el libro se subtitula ‘Claves para entender la diversidad, la enfermedad y la felicidad’ y en ese ‘entender’ es donde está el meollo, donde el libro entronca directísimamente con una de las máximas del científico aragonés de alma asturiana: «Debemos conocer, conocer para poder curar».<br />
Este no es un libro de autoayuda porque es un libro para conocer, un libro que si tuviera que ajustarse a un género al que mejor lo haría sería seguramente al de la literatura de viajes. Porque ‘La vida en cuatro letras’ es un viaje de la mano de su autor al centro mismo de la vida, a su origen, y, ya de paso, al interior de nosotros mismos, en tanto en cuanto somos, lo cuenta el propio Otín, los hijos de «una bacteria que hace 3.800 millones de años tuvo un sueño, crear otra bacteria igual a sí misma». Y somos también deudores de aquellos aventureros africanos que hace 200.000 años tuvieron la bendita idea, el coraje de salir a descubrir el mundo. Y resulta que solo el 10% de los genes que habitan en nuestro cuerpo son humanos; resulta que el resto pertenecen a los microorganismos con los que convivimos.<br />
Leyendo a Carlos López Otín, uno, una, se siente como él dice que lo hace cuando acompaña a su hijo Daniel, experto ornitólogo, además de médico, en la contemplación de la naturaleza: o sea como un observador privilegiado de un milagro, el milagro de la vida, que pese a todo se resume en cuatro letras, las de los cuatro componentes químicos que forman el código molecular de nuestro ADN. Se siente como el niño del cuento de Eduardo Galeano al que su padre lleva a ver el mar por primera vez y, maravillado y tras un silencio «mudo de hermosura», le pide: «¡Ayúdame a mirar!».<br />
En este libro de viajes Otín nos ayuda, es el guía, pero no viajamos solos con él. Lo hacemos también con Goytisolo y con Ángel González y con Gerardo Diego y con César Vallejo y con García Márquez, sobre todo con García Márquez, que un día le dedicó al autor el que es su bien más preciado:un ejemplar de ‘Cien años de soledad’ del que tachó la palabra soledad para sustituirla por felicidad. Literatura molecular pura.<br />
Viajamos también con Abderramán III, y con Darwin. Y lo hacemos acompañados de música, de mucha música, de Leonard Cohen a Arvo Pärt, de Ofenbach a Patti Smith. Y también de las historias de vida, de los ejemplos de muchas personas y muchas familias que a lo largo de su vida se han acercado y se acercan al laboratorio de Otín en busca de esperanza, de ese conocimiento que él solo entiende si sirve para curar, para sanar. Personas que, como Sammy Basso, viven su día a día con la muerte muy presente y aún así consiguen ser felices, algunos hasta ejemplos de felicidad.<br />
Otín, que ha visto «cosas que no creeríais» sin necesidad de llegar siquiera a Orion, nos ofrece un viaje emocionante, por momentos absolutamente conmovedor, cargado de luz, de destellos de sabiduría recopilada en años de estudio, de infinitas lecturas, películas, arias, canciones y hasta en las bolsas que ofrecen los aviones para los efectos secundarios del mareo: «Respira, ya pasará».<br />
Él, que ha tocado fondo y ha podido «sentarse ahí abajo a pensar», tiene claro que, a pesar de todos los pesares, para el homo sapiens sentiens (que piensa y que siente) «no hay nada comparable a la emoción de vivir». Pues eso.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&#8216;La vida en cuatro letras&#8217;, Carlos López Otín, Ediciones Paidós. 240 páginas. 18 euros.</p>
<hr />
<p><small>&copy; María de Álvaro for <a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia">Jo tía</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/19/la-vida-segun-carlos-lopez-otin/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/19/la-vida-segun-carlos-lopez-otin/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/19/la-vida-segun-carlos-lopez-otin/&amp;title=La vida según Carlos López Otín">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/19/la-vida-segun-carlos-lopez-otin/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1685</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Árboles, cielos, rocas, fotos y poesía</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/10/arboles-cielos-rocas-fotos-y-poesia/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/10/arboles-cielos-rocas-fotos-y-poesia/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 10 May 2019 17:46:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María de Álvaro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elcomercio.es/jotia/?p=1679</guid>
		<description><![CDATA[Para el hombre que no tiene conocimiento los árboles son sólo árboles el cielo es sólo cielo y las rocas son solo rocas. Pero para el hombre con algo de conocimiento los árboles ya no serán solo árboles el cielo no será sólo cielo y las rocas no serán solo rocas. Sin embargo, para el [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_1680" style="width: 310px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/bellasartes.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-1680" loading="lazy" class="size-medium wp-image-1680" src="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/bellasartes-300x207.jpg" alt="visita guiada por jose manuel cuervo arango en su exposicion del museo bellas artes oviedo 09 05 19 foto alex piña" width="300" height="207" /></a><p id="caption-attachment-1680" class="wp-caption-text"><em>foto: Alex Piña</em></p></div>
<p>Para el hombre que no tiene conocimiento<br />
los árboles son sólo árboles<br />
el cielo es sólo cielo<br />
y las rocas son solo rocas.</p>
<p>Pero para el hombre con algo de conocimiento<br />
los árboles ya no serán solo árboles<br />
el cielo no será sólo cielo<br />
y las rocas no serán solo rocas.</p>
<p>Sin embargo, para el hombre con pleno conocimiento<br />
los árboles son de nuevo sólo árboles<br />
el cielo sólo cielo<br />
y las rocas, una vez más, sólo rocas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Rescata estas palabras que no sé si llamar poema o fábula o cuento José Ramón Cuervo-Arango para su exposición de fotografía en el Bellas Artes de Asturias. Las rescata precisamente para presentar árboles, cielos, rocas&#8230; caballos, edificios, calderos y hasta nietos que son sólo son eso, que no es poco, sino todo.<br />
Cuervo-Arango ha colgado en el museo un conjunto de &#8220;emociones&#8221;, él las llama así, que Juan Manuel Bonet ha bautizado como “microhistorias”, casi “novelas”. Allí hay un &#8216;holandés errante&#8217; entre las brumas del cabo Peñas, cantos rodados que parece que hablan y otros que guardan escrupulosos silencios. Hay niños que son &#8216;caricias del alma&#8217; y lomos de vaca que se confunden con la partitura de una melodía secreta. Hay edificios que se caen y otros que se levantan y escaleras por las que dan ganas de subir a donde sea, incluida ninguna parte. Hay hortensias que parecen joyas, probablemente porque lo son, y cementerios en los se escucha el silencio, seguramente porque suena.<br />
Hay fotos, todas en blanco y negro, todas en pequeño formato, y todas cargadas de poesía. Y son sólo fotos. O sea, un mundo. O varios.</p>
<hr />
<p><small>&copy; María de Álvaro for <a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia">Jo tía</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/10/arboles-cielos-rocas-fotos-y-poesia/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/10/arboles-cielos-rocas-fotos-y-poesia/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/10/arboles-cielos-rocas-fotos-y-poesia/&amp;title=Árboles, cielos, rocas, fotos y poesía">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/10/arboles-cielos-rocas-fotos-y-poesia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1679</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Pitita y Maricastaña</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/06/pitita-y-maricastana/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/06/pitita-y-maricastana/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 06 May 2019 17:14:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María de Álvaro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.elcomercio.es/jotia/?p=1673</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Antes de que las belenesesteban, los tronistas y demás gandalla superviviente copasen las televisiones 24 horas, la caja tonta era un poco más espabilada y las voces, si se daban, se daban en la calle y no en los platós. Entonces los shows eran de José Luis Moreno y no de política, las vidas [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><a href="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/Pitita.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-1674 alignright" src="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/27/2019/05/Pitita-300x245.jpg" alt="HI4274. MADRID, 06/05/2019.- Fotografía de archivo del 22 de octubre de 2004 de Esperanza &quot;Pitita&quot; Ridruejo que ha fallecido en Madrid a los 88 años, según han informado este lunes a Efe fuentes familiares, que han indicado que será enterrada mañana en Soria, donde nació el 17 de diciembre de 1930. En la imagen, Pitita Ridrueja junto a su marido, el ex diplomático José Manuel Stilianopulos en un concierto del ciclo &quot;Música y Palacios&quot; que tuvo lugar el 22 de octubre de 2004 en el Palacio de Liria, en Madrid. EFE/Archivo/Alberto Martín" width="300" height="245" /></a>Antes de que las belenesesteban, los tronistas y demás gandalla superviviente copasen las televisiones 24 horas, la caja tonta era un poco más espabilada y las voces, si se daban, se daban en la calle y no en los platós. Entonces los shows eran de José Luis Moreno y no de política, las vidas ajenas no formaban o formaban menos parte de la propia y no existía, créanme, gallinero virtual alguno, también conocido como red social. Aquellos tiempos de Maricastaña eran también los tiempos de Pitita Ridruejo, una señora a la que ningún millenial conoce, pero que era toda una celebridad (en castellano de toda la vida el actual &#8216;celebrity&#8217;). Pitita era una influencer del siglo XX, que se paseaba por las embajadas sin necesidad de llevar bandejas de bombones y que lucía unos vestidos imposibles en los que era difícil que entrase un lazo ni un abullonado más. De vez en cuando Pitita, además de salir en el &#8216;Hola&#8217;, iba a la tele, y allí contaba sus fiestas y sus historias, siempre fascinantes, que terminaron por ser incluso sobrenaturales. Porque a Pitita lo mismo se le aparecía la virgen de Fátima que el fantasma de un conde difunto. O eso decía ella. Siempre con sus modales exquisitos y con idéntico tono de flauta, siempre con su pelo cardado hasta lo arquitectónico y su delgadez enjuta, como de talla de madera. Pitita, que llevaba el delito ya en su propio nombre, era friki antes de que existiese el término, pero lo era con gracia, con singular elegancia. Esa elegancia que ya parece fulminada de la tele y de lo que no es la tele. Pitita Ridruejo se ha muerto hoy. Y aunque llevase décadas retirada del &#8216;espectáculo&#8217;, en mi casa vamos a echarla de menos. Porque con Pitita no solo se muere Pitita, se muere un poco una época. Qué vieyos somos, gensanta.</p>
<hr />
<p><small>&copy; María de Álvaro for <a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia">Jo tía</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/06/pitita-y-maricastana/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/06/pitita-y-maricastana/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/06/pitita-y-maricastana/&amp;title=Pitita y Maricastaña">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2019/05/06/pitita-y-maricastana/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1673</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
